Leche materna evitaría déficit atencional en niños

Otro gran motivo para optar por la lactancia materna.

Según una investigación realizada por científicos israelíes, los bebés alimentados con leche materna tendrían menos posibilidad de desarrollar un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que aquellos que lo han sido con leche de fórmula, también conocida como relleno.

Muchas veces hemos comentado sobre la importancia de amamantar, debido principalmente a los beneficios de la leche materna para el recién nacido; sus nutrientes y el apego entre madre e hijo.

Sin embargo, los últimos estudios incluirían entre estos beneficios la capacidad de prevenir el desarrollo del TDAH, gracias a una investigación dirigida por la doctora Aviva Mimouni-Bloch de la Facultad de Medicina de Tel Aviv, quien demostró que entre los niños que padecen este trastorno, un número menor de ellos fue amamantado.

Aunque advierten que hasta el momento sólo han probado una significativa relación entre la lactancia materna y la hiperactividad en la infancia, el estudio sugiere que amamantar podría ser un eficaz protector para combatir el TDAH.

El estudio fue publicado en la revista “Breastfeeding Medicine” y presentado en el congreso de la Academia de Sociedades Pediátricas organizado en Washington el pasado mayo y que estuvo centrado en los hábitos de lactancia que los padres dieron a sus hijos.

La investigación se dividió en grupos de niños diagnosticados con TDAH, en hermanos de niños con el trastorno y un tercero conformado por un grupo de niños sin relación genética alguna. Y la metodología consistió en comparar las historias clínicas de niños entre los 6 y 12 años que habían asistido por diversos motivos al Hospital pediátrico Schneider de Petaj Tikva y un extenso cuestionario contestado por sus padres con el fin de contar con datos como la alimentación o la situación familiar.

Con estos factores se descubrió que existía una alta probabilidad en que los niños con  TDAH no amamantaron el primer año de vida en relación a otros grupos.

Los recién nacidos que habían sido criados con leche de “relleno”, presentaron una mayor probabilidad de padecer este trastorno.

“Vimos que existe una asociación significativa entre el TDAH y la falta de amamantamiento a los tres meses” explicó a Efe la doctora Mimouni-Bloch, quien además es la directora  del Centro de Neurodesarrollo Infantil del Hospital Loewenstein.

“Sabíamos que el factor genético era determinante, pero nos sorprendimos al encontrar diferencias significativas entre los que no fueron amamantados a los tres meses y los otros grupos”, agregó.

Sin embargo, aún no es posible determinar los mecanismos que podrían intervenir en esa relación, los que pueden estar sustentados en los componentes de la leche materna como tal, el apego durante el amamantamiento o ambos. Tampoco existe una precisión en cuanto al tiempo necesario.

“No podemos decir hasta cuándo se debe dar el pecho para evitar el TDAH, pero el plazo de seis meses recomendado por la OMS nos parece muy razonable”, explica Mimouni-Bloch.

Fuente: Emol