Joven escupe a Bachelet en Arica

Ante tal escenario, los adherentes de la ex directora de ONU Mujeres reaccionaron golpeando al agresor, siendo reducido por personal de seguridad y finalmente detenido por carabineros.

En medio de las actividades de campaña realizadas por la candidata socialista, Michelle Bachelet, en la plaza ‘1 de mayo’ de la ciudad de Arica al norte de Chile, un joven irrumpió en el lugar y escupió sobre el rostro de la ex presidenta, violentado por las injusticias en materia de educación y el conflicto mapuche.

Ante tal escenario, los adherentes de la ex directora de ONU Mujeres reaccionaron golpeando al agresor, siendo reducido por personal de seguridad y finalmente detenido por carabineros.

Independiente del color político o de la rabia retenida que sintamos, me parece paradójico que un joven en nombre de los derechos sea capaz de vulnerar a otro ser humano de un modo tan bajo.

El descontrol de la ira, la agresión como fuente de protesta y las imágenes caen como lluvia en Santiago para retrocedernos al año 2008, cuando a la entonces estudiante María Música se le pasó la mano al arrojarle una jarra de agua en el rostro de la Ministra de Educación, justamente parte del gabinete de Bachelet, Mónica Jiménez. Sólo por nombrar un caso.

Es indignante el nivel de violencia que se ha dado históricamente en las esferas sociales; el abuso de poder por parte de las fuerzas especiales y la equivocada idea con la que actuamos en nombre de la libertad de expresión.

Ahora bien, no siendo Bachelet una “autoridad” como tal y tomando en cuenta que el delito por desacato despareció en 2005, ¿Por qué detienen al joven?, ¿Hubiese sido igual de arrestado en caso de haberle escupido a un ciudadano común y corriente? ¿No, cierto? Pero claro, aún les queda el desorden público en evento masivo para justificar el arresto.

De todas formas, un escupo es un acto reprochable en cualquier contexto, ya sea en el rostro de Bachelet, en la tumba de un ex dictador, en mi cara o en tu cara, claro, a excepción de Mike Patton que le encantan, sobre todo cuando incita al fiel público chileno a tirarle una “pollada” y en el peor de los casos, se los traga.

Fuente: Biobio