Día de la Mujer: Jesús fue un feminista

La injusticia masculina crea mujeres pecadoras, dijo Jesús. Este paradigma queda demostrado cuando frena la lapidación de la mujer que había sido encontrada cometiendo adulterio: “Aquel de vosotros que esté sin pecado que le arroje la primera piedra”, había dicho.

En el día de la mujer no sólo hablaremos de ellas, sino también de un personaje que creíamos alejado de esta causa.

La injusticia masculina crea mujeres pecadoras, dijo Jesús. Este paradigma queda demostrado cuando frena la lapidación de la mujer que había sido encontrada cometiendo adulterio: “Aquel de vosotros que esté sin pecado que le arroje la primera piedra”, había dicho.

Aún así, es difícil imaginar a Jesús, por ahí, flameando banderas violetas y exigiendo igualdad. No a este extremo pero sí, en el Evangelio suceden relatos que muestran como éste Mesías defendía a la mujer ante una sociedad que la discriminada.

A lo largo de la carta encíclica Mulieris Dignitatem (Dignidad de la Mujer) de 1988, escrita por Juan Pablo II, se expone la vocación y dignidad de la mujer. Se podrá estar de acuerdo o no con lo que plantea acerca de la vida con el hombre, la vida en matrimonio, la virginidad y la maternidad. Pero habla también sobre como Jesús reivindica a la mujer dándole voz y espacio para expresarse.

La encíclica parte desde la creencia bíblica de que Dios creó al hombre y a la mujer a imagen y semejanza de él. Ambos eran iguales en humanidad.
Cuando Adán y Eva son expulsados del paraíso, el pecado original hiere esa igualdad entre hombre y mujer y comienzan las diferencias, sobre todo el dominio del hombre sobre la mujer. Con el pecado, ella se vuelve vulnerable y sufre dolores en el parto. Entonces él debe procurarle sustento y apoyo.

Con María, la figura de la mujer vuelve a su posición de arquetipo de la humanidad; siendo ella el único ser humano capaz de traer al mundo a un Dios. Además, las escenas bíblicas muestran a la figura femenina como la más valiente y resistente ante la adversidad. La mujer de la Biblia posee una sensibilidad especial que la llevan a acompañar a Cristo hasta las últimas consecuencias y a los pies de cruz.

Y dirán que Dios se expresó en todas sus intervenciones en términos masculinos. Pues sí lo hizo, pero además su lenguaje antropomorfo evocó situaciones puramente femeninas. Según Juan Pablo II, el sentimiento más puro, el amor de Dios hacia su criatura, sólo podía ser expresado por Él usando la analogía del amor de una madre a un hijo.

De esta historia, surge la postura de un Mesías defensor de la criatura creada por su padre. ¿Por qué Jesús era un feminista? Porque se atreve a establecer un trato de igualdad con las mujeres de su pueblo en un ambiente de discriminación, donde la jerarquía entre femenino y masculino se marcaba en todo ámbito de la vida. Las exhorta al debate y la discusión, a charlar sobre lo que se entendía (y aún se entiende) como pecado.

Ante el castigo despiadado de los hombres contra sus mujeres, Jesús plantea que el hombre tiene un comportamiento inadecuado y no puede juzgar el accionar de las mujeres siendo él quien lo provoca.

Los sacerdotes tampoco dialogaban con mujeres y aquí reside la novedad de Jesús, que profesaba con séquito de mujeres por atrás.
Entonces, hombre y mujer son iguales. Diferentes en dignidad (o funciones biológicas), plantea la Iglesia católica, porque es la mujer la que puede dar vida en su vientre y crear un nexo especial con su hijo, hecho homólogo  de la Virgen María con el niño Jesús.
Desde afuera, la enseñanza de Jesús, vista en frío y despojada de toda espiritualidad puede significar una campaña contra el maltrato y la emancipación de la mujer. También implica un llamado al conocimiento y a salir de la posición estática de esposa, madre o hija, para convertirse en bandera de ideales en los que cree.

Además de esta perspectiva, desde mi punto de vista de no profesar ninguna religión -pero que me pareció interesante compartir- mi regalo de hoy es una entrevista de Página/12 a María Consuelo Mejia Piñeiros, una católica a favor del aborto ¿Extraño, no? Te invito a compartirla. Ver la entrevista.

¡Feliz día lectoras, amen, griten, sonrían, lloren y disfruten!