Aborto legal en Uruguay, ¿y en México para cuándo?

Es legal interrumpir el embarazo en la capital del país, pero ¿cuándo tendrán acceso a este servicio todas las mujeres mexicanas?

Desde hace 5 años que la Interrupción Legal del Embarazo (un término más aceptado que “aborto”, aparentemente) está permitida en la Ciudad de México y desde ese entonces, más de 80 mil mujeres han recurrido a él aunque son más de 120 mil las que han acudido a las clínicas de salud donde se ofrece este “servicio” antes de las 12 semanas de gestación, pero al final muchas cambian de parecer.

Claro, en el resto de las ciudades del país aún se discute si una mujer debería o no tener derecho a decidir si quiere cargar a una criatura en su vientre durante nueve meses y encargarse de él, ya sea criándolo o dándolo en adopción, después de dar a luz. No habría tanto problema en que sólo la metrópoli ofreciera este servicio si todas las mujeres del país pudieran tener acceso a él, pero es caro viajar a la capital y puede ser peligroso ir sola, tanto por complicaciones del procedimiento o por los males comunes de una ciudad enorme como asalto, acoso, etcétera.

Además, la historia no termina ahí. Supongamos que una mujer de Yucatán se practicara un aborto en la capital y luego regresara a su estado natal para continuar con su vida. Según la ley, esta mujer puede y debe ser perseguida con todo el peso de la ley – sí, así como si fuera un criminal de grandes ligas. 

Como si un aborto no fuera tremenda cosa, las autoridades federales, de salud y la sociedad en general se han encargado de agregarle peso extra a la difícil decisión de seguir adelante con un embarazo, ya sea porque no fue planeado, porque es producto de una violación o la razón por la que sea. No creo que decidir interrumpir el embarazo sea una decisión tan fácil como decidir qué color de esmalte de uñas usar hoy o si vamos a cambiar de peluquero.

Por eso tantas mujeres recurren a clínicas clandestinas donde abortar ni es barato ni es seguro. Miles de mujeres mueren año con año por la práctica dolosa de este procedimiento, que en la mayoría de las ocasiones se practica en lugares que hacen ver a una casa embrujada como un hogar dulce hogar. Eso o tienen que encontrar a quien esté dispuesto a olvidar por un momento las leyes y reglamentos y con una pregunta basta para que todo el problema se esconda debajo de la alfombra.

Pero sabemos que no es así. El problema no se puede esconder así como no se puede tapar el sol con un dedo, y mientras todos intentan descrifrar cómo hacerle para que nadie se sienta ofendido por la promulgación de nuevas leyes que SÍ velen por la salud y derechos humanos, miles de mujeres seguirán perdiendo la vida en una lucha que no debería ser de pocos: El derecho a una vida digna y la salud.

Uruguay se convirtió ayer en el segundo país de América Latina que le “concede” a las mujeres el derecho a decidir y lo celebro; pero me gustaría celebrar aún más que los países al fin le destinaran más dinero a la educación sexual para evitar los embarazos no deseados y realmente castiguen a los violadores y abusadores para que no hayan mujeres que tengan que cargar con la semilla de un evento traumático difícil, muy difícil de superar.