Amor eterno e inolvidable

Porque hay alguien que siempre nos va a arrancar más de un suspiro

El tiempo, la distancia y la edad no pueden contra ese amor que siempre estará inconcluso. Te temblaban las rodillas en ese entonces y cuando lo vuelves a ver, te vuelve a pasar lo mismo.

Sus ojos, su sonrisa, su manera encantadora de ser o los momentos que compartieron juntos… hay algo en él que lo hace tan especial. Son los amores que se quedan en un limbo, y que se vuelven cenizas por alguna razón, pero regresan triunfantes como ave fénix en medio de la nada.

Por muchas razones podemos decidir no estar con una persona; a veces ni siquiera somos nosotros quienes decidimos qué pasa sino las circunstancias; el punto es que por una o por otra, no pueden estar juntos. Pero eso no importa. Uno, diez o veinte meses después sentirás cómo hay fuegos artificiales dentro de ti cuando escuchas su voz.

Esto no significa que una no se vuelva a enamorar con la misma intensidad. Creo que hay amores que están hechos para ser imposibles y que la belleza de los mismos, aunque parezca extraño, recae en esa idealización eterna.

Me pasó. Estando con alguien más me encontré con él: el imposible, perfecto, elocuente y apasionado hombre que me hizo sentir que podía alcanzar las estrellas y acomodarlas como lunares en su espalda. Sentí las mariposas; me imaginé cómo sería mi vida a su lado y todas las cosas que podríamos haber hecho juntos. En un segundo todo se fue y nos tuvimos que pintar la mejor sonrisa para presentar a nuestras respectivas parejas con el otro.

Y no fue difícil ni doloroso. Hay una sonrisa que me dice que él pensó lo mismo; cierta complicidad en la manera en que nos miramos me lo asegura. Lejos de incómodo fue un momento de vivir una vida que, desafortunadamente, no nos tocó pero que entendemos es lo mejor.

Es bonito, o al menos para mí lo ha sido, tener a alguien que en mi cabeza siempre será una historia de amor tanto romántica como trágica pero prefiero tanto más tener a mi lado a alguien que solo trae la magia a mi vida, sin nada de finales al estilo de Romeo y Julieta.