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Creo que tengo amaxofobia, el miedo a manejar

Un miedo que se da más en los hombres que en las mujeres.

No significa que vea un auto y me ponga a temblar, me suden las manos o comience a palidecer, al contrario, de hecho me gustan los autos, sobre todo los viejos. Pero nunca he podido manejar en Santiago a pesar de que sé hacerlo. No puedo, es algo que va más allá de mi y me culpo un poco porque quienes me rodean saben manejar y me trasladan de un lado a otro, igual como lo hacía mi papá cuando era una niña.

No solo he postergado el asunto de tomar el volante por la comodidad de que otros te lleven, también es porque no tengo auto y si no sé manejar para qué comprar uno, lo que al final se traduce en un círculo vicioso de “para qué” (s) y “por qué” (s) infinitos que no llegan a ninguna parte. Otra de las razones por las que no lo hago es que camino a todas partes, prefiero mil veces trasladarme a pie que en cuatro ruedas, para mi es mucho más agradable, pero por supuesto que más lento. Y tercerra razón, y creo que la más importante, de por qué no manejo se la atribuyo a mi mamá. Ella tiene licencia de conducir y la renueva cada vez que se vence, pero nunca se ha atrevido a tomar un auto. Sacaro del estacionamiento era su mayor paseo y crecer viendo eso creo que influye de cierta forma.

Mis hermanos manejan, mi pololo también, mis primos, mis tíos… todos quienes me rodean y podrían acercarme hasta algún lugar, eso ha hecho que me vuelva absolutamente floja y cómoda con el asunto, pero llega un momento del día en que digo: “esto no puede seguir”. No soporto ser la carga de nadie y odio tener que depender de los demás, por eso es que en las noches he aprendido a usar los radio taxis, porque caminar me da un poco de miedo. Pero al final igual dependo del horario que tengan disponible, de los choferes que hayan esa noche… Es terrible para mi que me considero una mujer tan independiente.

Pero tendré que aceptarlo hasta que me atreva a pisar el acelerador, igual hice el curso típico y lo pasé, si el tema no es difícil, lo que cuesta es empezar, después la práctica es simple. El problema es que yo ni siquiera estoy en el “empezar”. Pensé que era un caso único, hasta que encontré el nombre de esta fobia (que tampoco creo que tennga en grado extremo) y me di cuenta de que es mucho más normal y frecuente de lo que se ve y de hecho le sucede en mayor porcentaje a los hombres que a las mujeres. Eso sí que me llamó la atención porque somos nosotras, se supone, a las que nos viene menos eso de manejar, pero después lo entendí: la amaxofobia comienza muchas veces después de sufrir o ver un accidente y los hombres son mucho más propensos que nosotras a tenerlos, 40% de quienes sufren algún trauman después padecen esta fobia, contra un 25% de mujeres. ¿A alguno de ustedes les ha pasado o sigo siendo el caso extraño?

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