Amor a prim(av)era vista

¿Será cierto que la primavera hace que nos enamoremos?

(cc) Flickr.com/MagdaMontemo

-Hoy, 21 de septiembre, comienza la primavera en el hemisferio sur y en Veo Verde nos lo recuerdan con una bonita fotografía. En este lado del mundo comienzan a florecer los árboles, llega el calor, se alargan los días… para otros, empieza el frío y la caída de las hojas. Todos dicen que esta es la estación del amor, pero ¿será cierto?

Creemos que porque llegó la primavera, vamos a encontrar el amor en el primer parque al que entremos: será nuestro príncipe azul y nos estará esperando bajo la sombra de un árbol y con una flor en la mano. Por supuesto nos enamoraremos los dos de inmediato gracias a un flechazo de Cupido. Ese tipo de pensamientos proliferan en esta época, un poco por culpa de las películas románticas ambientadas en esta estación donde los protagonistas tienen a penas dos horas de película y con suerte un año de historia, para enamorarse y casarse.

Aunque existe el amor a primera vista, que llega principalmente por el olor del otro, la relación cadera-cintura, la simetría facial, el atractivo físico y la inteligencia; no significa que en esta época del año se multiplique, lo que sí sucede es que estamos mucho más proclives a buscar pareja: dejamos de hibernar, nos sacamos la ropa pesada, decidimos que vamos a comenzar una dieta para bajar eso que la enorme cantidad de abrigos ocultaba, comenzamos a hacer ejercicio, aprovechamos los días más largos, tomamos decisiones y hacemos planes. Dentro de ellos, está el encontrar a la media naranja.

Es “fácil” que la descubramos en este período del año, porque nos lo proponemos como objetivo. Estamos plenamente conscientes del cambio, de la llegada del calor, de la naturaleza… tanto, que superamos el tiempo de aletargamiento para entrar en una etapa de confianza en nosotras mismas. Eso es lo que nos da ganas de estar bien acompañadas y en plenitud por estos días. Porque decidimos que queremos aprovechar el sol, pero caminando de la mano con alguien más y no solas en el parque; que vamos a sacarle fotografías primaverales a esa persona y no a nosotras mismas al lado de un árbol; que buscamos compartir un helado; que decidimos andar en bicicleta acompañadas; que la piscina de disfruta más de a dos y que las noches tibias son mejores si estamos en pareja.

Así que si están solas y quieren encontrar el amor, es cosa de decisión, no de flores ni estaciones calurosas.