Natascha Kampusch lanzó su autobiografía

La joven asutríaca que estuvo secuestrada durante ocho años.

-La joven austríaca Natascha Kampusch (22), secuestrada a los 10 años y que se liberó de su captor en 2006, lanzó el miércoles el libro donde acusa a la policía de negligencia en su búsqueda cuando era una niña. Hoy leyó un pasaje del texto en una librería Viena, como forma de autopromoción.

“3096 Tage” (“3,096 días”), tiempo que duró su secuestro (ocho años), dice en el libro que “el secuestrador (Wolfgang Priklopil) pudo ser detenido si la cuestión hubiese sido tomada en serio, es algo de lo que me enteré sólo después del fin de mi cautiverio”. La historia, contada por ella, dice cómo Natascha imaginaba a la policía buscando rastros de ADN o trozos de su vestido, mientras ella esperaba a que la rescataran en el escondite de cinco metros cuadrados que estaba debajo de la casa de Wolfgang Priklopil.

Pero en la superficie la situación era muy diferente, según lo que relata la joven que terminó su bachillerato el año pasado. Dice que no hicieron nada y que, por supuesto, no notaron que ella estaba en la casa de Wolfgang Priklopil cuando la fueron a revisar y menos que había utilizado su auto, que también revisaron, para raptarla. A pesar de que Priklopil no tenía cuartada para ese día, la policía no investigó más.

A esta joven, con razón, por supuesto, no le simpatiza la policía porque tampoco la trataron bien cuando por fin logró escapar de un “paranoico”, como le dice ella a su secuestrador en el libro. Cuando pudo salir de la casa de Wolfgang Priklopil, se escondió en el jardín de una vecina a la que le pidió que llamara a la policía, cuando estos llegaron, la trataron como una delincuente. Le dijeron que pusiera las manos sobre la cabeza, a pesar de que ella les decía quién era. La austríaca cree que eso se debió porque en lugar de dejarlos como los valientes rescatadores, ella los hizo ver como unos inútiles que no pudieron hacer bien su trabajo.

Ese mismo día Wolfgang Priklopil se suicidó, en el libro Natascha dice que “con mi huida, no sólo me liberé de mi secuestrador, sino también perdí una persona con la que por la fuerza, había estado muy cerca”. Por eso los policías pensaron durante mucho tiempo que ella se había encariñado con el secuestrador y que encubría a sus cómplices, pero la joven insiste en que trabajaba solo.

También habla de intentos de suicidio de parte de ella y de los múltiples golpes en la cabeza que le propinaba Priklopil, tanto que le provocaban náuseas. Habla además de lo delgada que estaba y de las manchas, como de cadáver, que tenía en su piel. No relata los episodios de abuso sexual que experimentó porque dijo que quería guardar algo de su vida privada para ella.

Fue secuestrada el 2 de marzo de 1998 y estuvo durante seis meses en cuarto de 2,5 metros de profundidad y cinc largo por 1,81 metros de ancho y 2,37 metros de alto, en el sótano de la casa de su captor. Era un lugar cerrado, sin ventanas y con una puerta de acero. Luego pudo subir a la casa a lavarse, a los dos años el secuestrador le pasó una radio para que escuchara las noticias, desde junio de 2005 pudo salir al jardín y en febrero de 2006 salió de la casa por primera vez, antes de escaparse. Celebraban los cumpleaños, la pascua y la navidad, Priklopil le daba regalos en esas ocasiones y siempre le pasó libros para que estudiara.

La primera entrevista la ofreció a ORF, el seis de septiembre de 2006, la cadena no pagó, pero cada canal que la quisiera comprar debía pagar 290 euros por minuto de emisión y el dinero sería para Natascha. Ésta lo donó, varios miles de euros (fue comprada por 120 países) a mujeres de África y México.