Tratar de estar mejor

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Una amiga me recomendó un libro que recién empecé a leer y comprender. La verdad es que nunca he creído mucho en los libros de auto ayuda, pero más que nada por un prejuicio que por alguna experiencia personal.

Pero desde hace un tiempo que he encontrado el valor de este tipo de literatura médica. Mucha gente siente que tiene problemas pero no está dispuesto a acudir a un profesional, por plata o escepticismo. Pero cuando estamos solos con nuestros pensamientos, ningún daño hace que en vez de leer una revista, leamos consejos de expertos o experiencias de otras personas.

El libro que estoy leyendo ahora se llama Ayudarse a Sí Mismo, escrito por Lucien Auger, que fue un médico francés que se basó en técnicas de otro médico norteamericano, Albert Ellis, traduciéndolas al francés y luego a varios idiomas. La técnica es conocida como Terapia Racional Emotiva Conductual y por lo que he leído hasta ahora es sumamente sencilla y lógica.

Muchas veces, cuando nos sentimos más abatidos, tenemos un monólogo mental en donde nos decimos cosas como “Soy tan infeliz” “Me siento demasiado mal como para hacer cualquier cosa” “Todo está mal” etc. Con ese tipo de mentalidad, difícilmente se puede salir de ese estado y es más fácil empeorar. Muchas de las cosas que otras personas nos digan pueden servir pero creo que si no viene de uno mismo, los efectos de los consejos ajenos son un alivio rápido pero no tan efectivo. Lo que más ayuda es trabajar desde adentro, con o sin ayuda de otros. Y este libro habla justamente de eso.

La idea es simple; cada vez que aparecen pensamientos negativos sobre algo hay que evaluarlos objetivamente. Por ejemplo, una amiga el otro día me contaba que su pololo no la había llamado a tiempo, que había salido con sus amigos una vez más, y que habían tenido una fuerte discusión por teléfono. Ella entonces concluyó que él no la quería. Es cierto que ella puede molestarse por esta situación, cada uno sabe las cosas que le molestan, pero si la miramos objetivamente, que él salga o no salga con sus amigos en reiteradas ocasiones, no tiene relación necesariamente con el amor que siente por ella. Por lo general tendemos a sacar conclusiones de situaciones y algunas veces son incorrectas. Mi amiga se había pasado de llanto en llanto por algo que ella misma se había imaginado y que sola había empeorado su estado emocional. Yo ahora pienso, ¿qué ganancia personal tiene asumir lo peor de los conflictos? Ella lo pasó pésimo, y a los dos días ya se habían reconciliado, pero la pena, el llanto y la angustia, la vivió igual. Ahora yo le diría: Para la próxima (no estoy esperando que se peleen, pero por si acaso) que él haga o deshaga planes no tiene que ver con sus sentimientos, piensa en lo que te aporta ponerte en situaciones terribles y si acaso tiene asidero todo el sufrimiento.

Si uno hiciera este ejercicio permanentemente, afirma el autor de este libro, lograría eliminar las emociones desagradables que generamos a partir de pensamientos dañinos y algunas veces incorrectos e imaginarios. Al menos yo ya estoy tratando de hacer esto. Espero que funcione porque estoy ansiosa por controlar mis propias emociones negativas. ¡En una de esas, yo también puedo escribir un libro y contar mi experiencia personal!