“Mi pareja y yo, simplemente, no nos comunicamos!”

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Estudiar la comunicación humana es uno de los temas más complejos y apasionantes con los que uno puede encontrarse. Tan a menudo escuchamos frases como “tenemos problemas de comunicación” o “simplemente, no nos comunicamos”. Bueno, déjenme decirles que en primer lugar No Existe la No Comunicación. Incluso cuando estamos callados, estamos comunicando algo (el saber popular lo explica en su dicho “un silencio vale mas que mil palabras”). Toda comunicación implica una conducta y es mas claro aun que “es imposible no comportarse”. Siempre estamos haciendo algo.

Este error proviene de la antigua teoría de la comunicación, aquella que nos hablaba de un emisor, un mensaje y un receptor. En ella, lo importante era el mensaje y el canal de comunicación.

Hoy sabemos que el tema es más complejo que eso. El psicólogo y filosofo austriaco Paul Watzlawick postuló, junto con el grupo de Palo Alto California, algunos axiomas o leyes de la comunicación humana. Estos son los básicos que nos ayudaran a entender mejor qué comunicamos cuando nos comunicamos.

El primero de ellos “Es imposible no comunicarse” En una situación de interacción, toda conducta tiene valor de mensaje, es decir, es comunicación; por eso, por más que uno lo intente, no puede dejar de comunicar!

Esto nos lleva al segundo, “Toda comunicación tiene un nivel de contenido y un nivel de relación” Toda comunicación poseerá un contenido (lo que decimos) y una relación (a quién y cómo se lo decimos). A través de la comunicación, todos podemos expresar nuestra forma de ser y la visión de la relación con la otra persona. Implica un compromiso, es por eso que este último nivel es el más importante pues define la relación que tengo o quiero tener con mi interlocutor.

El tercer axioma sigue la misma línea “En la comunicación hay un nivel digital y uno analógico” el nivel digital serian las palabras, el analógico esta determinado por la conducta no verbal (gestos, posturas, miradas, etc.)

¿Dónde surgen entonces los problemas de comunicación con nuestra pareja?

Los desacuerdos en cuanto al contenido son los mas simples de resolver. Pero quién, cómo y en qué contexto es planteado el contenido es lo que genera conflicto, pues nos comunica aspectos de la relación. Entonces tratamos de resolver un problema que esta en el nivel relacional en el nivel de contenido, donde no existe. Por ejemplo:

Juan se compromete para ir a comer solo con unos amigos seguro de que a su pareja no le molestara. Cuando él le cuenta, ella se enoja. Entonces Juan se enoja también y le dice que suspenderá la salida. Entonces ella le dice que no la suspenda. Él no dice nada, se va y lo pasa pésimo; ella se queda en casa enojada. Esto genera frustración y rabia en los dos. Juan no entiende por qué ella reacciona así, se siente ahogado y que no puede comunicarse con su pareja, que no la entiende y que quizás lo mejor sea terminar.

Cuando una amiga le pregunta el motivo del enojo a la mujer, ella contesta que no es porque Juan salga solo con sus amigos, eso a ella no le molesta. Lo que le duele es que no le consulto antes de quedar con los amigos y no le pregunto si ella quería ir, lo que la hizo sentir poco importante y desvalorizada. La comida (nivel de contenido) nunca fue un tema para ella, el tema fue no ser contemplada al tomar la decisión (nivel relacional)

Este tipo de situaciones tan cotidianas, hacen que emocionalmente aparezcan contradicciones, inseguridades, desconfianza en nuestras percepciones y en cómo percibimos al otro, etc. Entonces ya no sabemos qué es lo que esta pasando, no sabemos como decodificar el mensaje, no sabemos como actuar o qué decir.

Entramos en un círculo vicioso muy difícil de romper y que tiene dos salidas: la ruptura de la pareja o la “meta-comunicación”, es decir, la comunicación acerca de la comunicación.

Perdamos entonces el miedo a decir lo que realmente sentimos de la forma adecuada; a preguntarle a nuestra pareja si eso que estamos entendiendo es lo que nos quiere comunicar; o para qué nos dice tal o cual cosa de una manera particular; qué nos quiere decir con un gesto que nos incomoda; a dejar la ironía, la vaguedad, la evasión de ciertos temas, etc. Aprendamos a hablar de la relación, siempre con el cuidado de no caer en el exceso de sólo hablar de la relación y por eso dejar de relacionarse (el nefasto pero típico ejemplo de la pareja que cada vez que sale a comer termina hablando de los problemas que tienen en vez de disfrutar de la salida). Una buena dinámica comunicacional enriquece, retroalimenta y fortalece el vínculo.

Como ya dije, todo acto comunica y por lo tanto implica un compromiso. Hagámonos cargo entonces de lo que nos corresponde, dejemos de echarle la culpa al otro y pensar que nosotros no tenemos nada que ver, porque para esto se necesitan dos. Lo que nos diferencia como seres humanos es el lenguaje, lo que hacemos y decimos “crea realidad”, la nuestra y la nuestro entorno.

Por Karolina Lama, directora del Centro de Terapias Creativas