¿Cuál de ellas imprimirá su sello en la Moneda?

Marta, Karen, Cecilia o Diamela. ¿Quién crees tú?

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Ahora que las elecciones están en un punto más álgido, las señoras de los candidatos juegan un rol fundamental. Se trata de mujeres que pueden marcar la diferencia a la hora de los resultados. En muchos casos pueden atraer a un electorado distinto al de su marido. Tienen la capacidad de que si representan a algo en concreto, mucha gente puede verse en ellas, de alguna manera reflejados.

En una elección que ya se sabe será ultra reñida, la obligación de los distintos comandos es llegar a lo que no es su público objetivo. Frei no tiene que convencer a ningún DC, Ominami no necesita llegar a la gran masa joven que se identifica con él, Arrate no tiene para qué publicitarse entre en el mundo intelectual o de izquierda, mientras que Piñera ya sabe que cuenta con al menos un 40% de la población.

Cada uno debe conquistar al que no sabe por quién va a votar, al que no le interesa votar por ninguno pero capaz que no anule su voto, al que cree que está decidido pero en la urna marque otro !Son muchos los que ni siquiera se han planteado por quién votar! La segunda vuelta se viene si o si. Ninguno cuenta con el apoyo del 50% de la población. Piñera jugará en esa oportunidad. No se está claro si Enriquez Ominami o Frei. Varias encuestas dicen que habría un empate técnico en estos momentos, pero si se toma en cuenta que Enríquez Ominami irrumpió hace pocos meses en esta carrera, su avance ha sido impresionante, de un 4% a casi un 25% un hecho inédito para un país acostumbrado a dos grandes coaliciones,

Todos nos imaginamos a Marta Larraechea, Cecilia Morel o Karen Doggenweiler. Poco se ha hablado de la cuarta candidata a primera dama, lo que nos parece muy extraño. En el caso -muy muy difícil sabemos-, si saliera electo Jorge Arrate sería la primera dama mejor preparada de la historia. La gran escritora Diamela Eltit, que durante años ha sido motor importante de la literatura y la cultura en nuestro país, sería un lujo que fuera la gran señora de la Moneda.

Esta brillante mujer, ni siquiera podrá acompañar a su marido en su quijotesca tarea de luchar contra los verdaderos monstruos de la política, ya que hasta diciembre estará dando clases en Estados Unidos. Cuesta imaginarse como avanzaría este país en cultura, si el gobierno contara con sus asesorías, pero como no estará en la contienda final, mejor seguimos hablando de las otras tres.

Es cierto que Enriquez Ominami es el hombre del momento, un maestro que logró desordenar la clásica estructura política, remeciendo a los partidos políticos más influyentes. Representa a una juventud que quiere desmarcarse de las viejas afrentas, que quiere desarrollo y más derechos y libertades. Es bonita su cruzada y no se duda que M.E.O. será uno de los chilenos más importantes del futuro. Karen Doggenweiler, su mujer con que comparte el mismo nivel de fama, representa otros sectores no tan brillantes del acontecer nacional. Chica televisiva, de talento incuestionable, proviene de un mundo que tanto mal nos ha traído: Faranduland. Sus contactos, pasiones, motivaciones, valores, de algún u otro modo están a ese mundo vacío, luminoso, deshumanizador… Debe ser una gran mujer, una excelente esposa y madre, no nos cabe duda. Espectáculos y política es un experimento peligroso, puede disfrazar el poder, adornarlo, hacer parecer que todo está perfecto y de pronto desaparecer tal como cae el telón del enceguecedor mundo de la televisión criolla.

Marta Larraechea. Sólo ella sabe lo que es ser una primera dama: cócteles, viajes, inauguraciones, shopping, recepciones reales, comidas majestuosas, beneficiencia: le encanta. Es perfecta para esto. Con sus trajes dos piezas, botones y su inconfundible tono de voz, durante cuatro años viajó por todo el mundo, fue recibida por las más importantes celebridades mundiales y no perdió ocasión de comprar toneladas de ropa. No sólo para ella, si no que para el grupo de “infantas” Frei -Larraechea, quienes también nacieron para recibir en sus casas al Maharaja de Rajastán. Más allá de que la queramos de vuelta en el palacio que da a Plaza de Armas, ella ya tuvo la experiencia de ser la gran reina de Chile…

La última que nos falta Cecilia Morel, la mujer que lo único que se han podido reir de ella es que dijo que en su casa no tomaban Coca-Cola porque era muy caro. Con sus contrincantes tiene en común algunas “manito de gato”, pero a estas alturas ya hay que asumir que las cirugías plásticas forman parte del inventario presidencial. Hasta el momento es la que más probabilidades tiene de llegar a la Moneda, aunque todo se decidirá en segunda vuelta, y somos capaces de augurar que las diferencias serán realmente mínimas.

Uno de los plus de la señora de Piñera es que es orientadora familiar, bajo perfil, y que ha criado una familia, millonaria por supuesto, pero muy centrada en valores como la sencillez. Entre sus contras está su mismo marido, quien durante toda su carrera ha generado una importante masa de anticuerpos que harán todo lo humanamente posible para que los Piñera Morel no lleguen a la “Moneda”. Martita está confiada. Conoce la importancia del apellido Frei y la capacidad de la Concertación de reunirse en momentos de problemas.

La politica chilena está que arde. Y cuatro mujeres son sus protagonistas. Sólo una llegará a la meta.