3 amigas con Síndrome de Down rompen tabúes y emprenden su propio negocio

El Síndrome de Down no es un impedimento para vivir sino un desafío más que se puede superar

El Síndrome de Down podría parecer un impedimento ante muchos pero lejos de eso, se trata de una forma diferente de enfrentar las situaciones de la vida.

Aunque en efecto es un un desafío para algunos y una superpotencia para otros, no hay duda de que es una gran gratificación el hecho de superar las expectativas.

Precisamente Sebba, Haidy y Sherihan, originarias del Cairo, Egipto, lograron dejar a todos boquiabiertos al lograr levantar su propio negocio gracias a que tuvieron una formación en una escuela especial que explotó su talento en la repostería.

Yesterday, a team from Reuters came to visit The Four Biscuits. We will post the feature's link once ready! امبارح، جه زار الاربع بسكوتات فريق من وكالة Reuters، انتظروا التقرير قريبا جدا!

Posted by The Four Biscuits on Sunday, November 12, 2017

Ahora, "The Four Biscuits" es una realidad y aunque apenas están empezando, ya tienen más de diez pedidos por día y por supuesto que las chicas tienen grandes ambiciones e ilusiones por expandirse.

"La primera idea que me vino a la mente fue abrir un Café. Investigué para ver si había iniciativas similares y encontré Hugs Café en EE. UU. ", Dijo Nada, la hermana de Sebba y cofundadora de The Four Biscuits.

Así, con mucha determinación, una pizca de buena esperanza y un acto de fe, su siguiente gran paso para realizar esa aspiración fue escribir un plan de negocios que fue presentado al Cu Europeo seleccionado de casi 600 solicitudes de la Fundación Europea de Cultura (ECF) . Después la victoria fue suya, viajaron a España, hicieron su presentación al comité y regresaron listas para comprar su equipo.

The Four Biscuits no es sólo un proyecto comercial, sino también una iniciativa que tiene como objetivo empoderar a los jóvenes con Síndrome de Down, proporcionándoles capacitación en técnicas de repostería y vendiendo sus productos en los mercados locales y en línea.

Por ahora, las cuatro están trabajando desde la casa de Nada y toman pedidos en una página de Facebook para galletas hasta que puedan darse el lujo de abrir el café que tanto han soñado.

Además de ser unas destacadas reposteras, están logrando concientizar a la gente sobre el Síndrome de Down y encima, están rompiendo los prejuicios que existen sobre la mujer en la sociedad donde viven.

 

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