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Los peligros de hacer abdominales estando embarazada
Maternidad 10/05/2021

Los peligros de hacer abdominales estando embarazada

Todo ejercicio en el embarazo puede ser riesgoso. Así que consulta a un especialista.

Los ejercicios son importantes en el embarazo porque algunos, no todos, ayudan a fortalecer los músculos en especial los relacionados con la espalda y la zona pélvica.

Pero, la verdad es que existen algunos ejercicios que deberían restringirse si tienes antecedentes de un embarazo riesgoso, complicado o la posibilidad de tener un bebé prematuro.

Ahora, si eres amantes de los ejercicios y no puedes vivir sin ellos, aún estando embarazada, debes conocer todo lo relacionado con los famosos abdominales “clásicos”, esa rutina que te permite tener un abdomen de acero.

¿Se pueden hacer abdominales?

Los médicos aseguran que durante el primer trimestre de gestación puedes realizar abdominales cómodamente.

Sobre este punto existe un largo y extenso debate entre los médicos y especialistas. Algunos recomiendan hacerlos, otros son bastante cautos al momento de dar una opinión.

En ambos casos, los especialistas coinciden que las mujeres en estado que deciden hacer abdominales  durante el embarazo solo pueden practicarlos “después de una evaluación médica previa”.

Los médicos aseguran que durante el primer trimestre de gestación puedes realizar abdominales cómodamente, pero de baja intensidad.

Luego, en el segundo trimestre deberás hacerlos con menos repeticiones y tiempo, puesto que encontrarás dificultades por el crecimiento de la cintura.

Ya en el tercer trimestre deberás suspender los abdominales y realizar ejercicios de bajo impacto (como caminar o practicar yoga) bajo estricta supervisión médica.

Algunos peligros latentes

Corres el riesgo de lesionarte la espalda o rodillas debido a la tensión que el tamaño del bebé puede ejercer sobre tu cuerpo.

Practicar abdominales puede presentar algunos peligros para el bebé si no se realizan adecuadamente:

– Al colocarte boca arriba de manera inadecuada podrías generar presión en el cordón umbilical impidiendo el suministro de oxígeno al bebé.

– Asimismo, al estar acostada boca arriba se provoca la disminución de la presión sanguínea, lo que puede generar malestar, desmayos y mareos.

– Al practicar abdominales en el embarazo corres el riesgo de padecer diástasis de recto.

– Corres el riesgo de lesionarte la espalda debido a la tensión que el tamaño del bebé puede ejercer sobre tu cuerpo, particularmente en la espalda.

– Una rutina excesiva de abdominales puede causar dolor abdominal, sangrado vaginal u otro malestar. Si esto ocurre deberás acudir de inmediato a un médico especialista.

– Si tienes un embarazo múltiple o estás embarazadas de gemelos o trillizos tienes mayores probabilidades de un aborto por lo que la rutina de los abdominales está completamente prohibida, ya es mayor el riesgo de una complicación.

– En condiciones normales, fuera del embarazo, este tipo de abdominales clásicos deben realizarse con sumo cuidado con un conocimiento detallado de la técnica para no ejercer una presión excesiva sobre el suelo de la pelvis empujando las vísceras pélvicas a través del hiato de este suelo: la vagina, favoreciendo el prolapso de los distintos órganos: útero, vejiga urinaria o recto.

Otros ejercicios riesgosos

Las mujeres embarazadas deben adoptar precauciones con otras actividades y deportes como las siguientes:

– Otras actividades físicas que no se recomiendan son aquellas que pueden tener un riesgo de caída, lesiones o golpes en la zona del abdomen. Como el esquí, el kárate, el polo, artes marciales, el patinaje en todas sus variantes, el buceo, el squash, el boxeo.

– Hay que considerar también aquellos ejercicios que pueden dañar el suelo pélvico como los deportes de impacto. Es el caso del running.

– También hay que tener mucho cuidado con la práctica de los abdominales tradicionales,  tipo ‘crunch’. Están contraindicados. Pueden provocar más división de los rectos abdominales, y se acentúa la diástasis abdominal.

– No son recomendables los deportes que requieren de las posturas de cúbito ventral y si se hacen trabajos, mejor ejercicios sobre los balones.

– En cuanto al uso de la bicicleta, a nivel de intensidad, no hay demasiado inconveniente. Pero en el suelo pélvico, tanto en bicicletas estáticas como móviles, se sufre mucha presión externa. Y se suma al riesgo de caída que se tiene con la práctica de ciclismo.

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