Mujeres rurales impulsan la seguridad alimentaria y ponen fin a la pobreza

Hoy es Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se celebra desde 2008 con el fin de impulsar su desarrollo y reconocer su labor en el campo.

Las mujeres son clave en el desarrollo de su comunidad, aún más cuando hablamos de zonas rurales. Son ellas quienes impulsan el desarrollo del campo, la obtención del alimento y el agua. Sus manos las que tejen artesanías en palma y bordados, mismos que venden en donde tengan oportunidad. Son ellas quienes cuidan a los niños, a los ancianos y a los enfermos.

Considerando la situación que enfrenta la mujer rural, su valor para las comunidades y el maltrato al que se le somete, en 2008, se celebró por primera vez el Día Internacional de las Mujeres rurales. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoce a la mujer rural y a la mujer indígena por igual, por su función y contribución decisiva, por la promoción del desarrollo agrícola y rural.

ONU reconoce también a la mujer rural en la mejora de la seguridad alimentaria y por su trabajo en la erradicación de la pobreza rural.

El empoderamiento de las mujeres rurales es crucial para poner fin al hambre y la pobreza. Al negar derechos y oportunidades a las mujeres, negamos a sus hijos y a las sociedades un futuro mejor. Esta es la razón por la cual las Naciones Unidas pusieron recientemente en marcha un programa para empoderar a las mujeres rurales y mejorar la seguridad alimentaria. ~ Secretario General Ban Ki-moon

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Lance Fisher (Flickr) / (cc) by-sa

La mujer rural e indígena tiene un papel fundamental en las economías locales, en países desarrollados y en vías de desarrollo. Participan en la producción de cultivo y en el cuidado de ganado, además de otras actividades no agrícolas. Gracias a la unión entre mujeres y el apoyo de otras tantas que han tenido éxito en sus proyectos, emprendedoras que generan ingresos de manera sustentable.

La realidad es que estas mujeres deben enfrentar varios obstáculos, entre los cuales destaca la violencia  y la discriminación. Más de 1 millón 200 mil madres mexicanas de origen campesino, son ahora cabezas de familia a causa de la migración de sus esposos e hijos. De ellas depende la subsistencia de la comunidad, aún cuando no se les reconoce como propietarias.

Aquí en México, 13 millones de mujeres viven en comunidades rurales, y tan sólo a 610 mil se les reconoce como propietarias de la tierra. Si hablamos de unidades de producción en el país, el 30 por ciento se encuentra a cargo de una mujer, aunque solo el 2 por ciento se registran a su nombre. ~Mely Romero, Secretaria de Acción Femenil de la Confederación Nacional Campesina

Gracias a asociaciones, esta tendencia está cambiando. Se promueve el empoderamiento de la mujer, se les apoya con capacitación y prácticas autosustentables, para que con estas herramientas puedan sacar adelante el futuro de su pueblo. Desde aquí les dejamos nuestro reconocimiento y respeto por la labor que realizan cada día.

Fuente: Naciones Unidas

FotosOxfam International (Flickr) / (cc) by-nc-nd | Lance Fisher (Flickr) / (cc) by-sa