El proceso de sanar un corazón roto cuando todo te recuerda a la persona que amaste

Justo cuando piensas que alejarte es suficiente, te das cuenta de que no es así.

Todos hemos tenido que decirle adiós a alguien que ya no funciona en nuestra vida. Todos hemos sentido ese dolor de terminar algo que pensamos sería para siempre. Alejarnos de alguien a quien amamos profundamente es una especie de duelo que nos obliga a hacer cambios en nuestra rutina.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando olvidar se convierte en algo imposible cuando esa persona aparece en cada rincón? Y es que justo cuando piensas que alejarte es suficiente, te das cuenta de que no es así.

Las fotografías, los lugares, los olores, todo se convierte en un constante recordatorio de lo que fue. De pronto te encuentras atrapada en un laberinto sin salida, sin poder avanzar.

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AMOR

Olvidamos que nadie nos pertenece, que nada es permanente. Pero no importa cuánto te prepares para una despedida, siempre termina siendo un golpe al corazón.

No es que exista una solución inmediata para el dolor pero sí hay una forma de aprender a soltar. El golpe es inevitable pero con el tiempo, aprendes a sobrellevarlo mejor. Algunas veces dolerá más y otras serás capaz de sanar antes de lo pensado.

Perder a alguien que amas es difícil, pero lidiar con los recuerdos es aún peor. Tu cabeza no deja de dar vueltas en torno a lo que pudo ser y pasas noches sin dormir preguntándote en todo lo que hiciste mal o si es que esa persona aún está pensando en ti.

Aferrarte a los recuerdos es la más lenta y dolorosa forma de vivir.

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AMOR

Soltar no es fácil, es un proceso que lleva tiempo, pero debes aprender a hacerlo. La realidad es que nunca olvidarás a alguien que amaste tanto pero puedes limpiar tus pensamientos, aliviar tus sentimientos y ayudar al corazón a sanar.

Aprenderás a aceptar que es parte de la vida pero eso te llevará a apreciar lo que tienes y que debes trabajar en ti para ser tu mejor versión siempre. Lo que no fue, no será. Es momento de dejar ir y fluir. 

Un día, cuando mires hacia atrás, te alegrarás de haber conocido a esa persona y de amarla como lo hiciste. Estarás agradecida por los recuerdos, las lecciones y el tiempo invertido.  Estarás orgullosa de lo fuerte que has sido, de lo capaz que eres de tomar las decisiones correctas y de vivir una gran vida. El futuro es incierto para todos pero por ahora, mantén la cabeza en alto, pensando en todo lo maravilloso que te espera por delante.

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