Katherine Larraguibel explica por qué en invierno da más hambre y cómo aprender a detenerlo

Cuando empiezan los días fríos lo primero que queremos es "algo rico", pero con estos tips sabrás cómo evitar la ansiedad.

A medida que comenzamos a introducirnos en el otoño para dar paso a días cada vez más cortos y más fríos, lo que provoca ganas incontrolables de comer algún postre, masitas o “algo rico”.

Además, en tiempos de bajas temperaturas, aumentan las ganas de alimentarnos con platos o preparaciones más tibios. Todo esto tiene una base científica que según Katherine Larraguibel, directora y nutricionista de www.dyet.cl, experta en nutrición, se relaciona con la cantidad de luz solar disponible.

“Como se oscurece más temprano aumenta la melatonina, lo que hace que disminuya la serotonina, un neurotransmisor que genera la sensación de felicidad durante el día”, dijo.

“Cuando éste baja, tendemos querer volver a sentir esa sensación y creemos que la obtendremos en postres, carbohidratos, pan, o dulces, lo que ayuda a formar triptófano (aminoácido) que estimula la producción de serotonina”, agregó.

Sopa

Sin embargo, no le podemos echar toda la culpa a que la luz se vaya, porque depende de nosotros hacer algo para aminorar las consecuencias.

Si bien es cierto, en esta época se necesitan más calorías, Katherine Larraguibel explicó que: “el cuerpo humano tiene que estar a una temperatura ambiente de 23°C y si esto disminuye, necesitamos unas 35 calorías extra por cada grado, pero es muy fácil pasarse”

Cuando la temperatura externa está a unos 18°C, deberíamos consumir unas 175 calorías extra, pero por lo general en la vida diaria estamos con abrigo, o calefacción, por lo que solo es una excusa para comer.

Porque sabemos que cuesta adaptarse a los cambios de estaciones, la nutricionista nos entregó 6 consejos útiles a la hora de comer, a fin de sentir mayor sensación de saciedad:

1# Respeta los horarios

Es importante comer cada 2 o 3 horas para mantener el metabolismo acelerado e incluir colaciones durante el día. Lo ideal es poner siempre a media mañana y a media tarde una colación, idealmente sin carbohidratos.

2# Siempre proteínas

Las proteínas son funtamentales a la hora de la comida. Intenta siempre incorporar carne de soya, huevo, pescado, mariscos o quesillo. Esto aportará la sensación de saciedad y evitará que tengas hambre rápidamente.

#3 Adiós aceite

Cocinar sin aceite es fácil. Hay varias opciones, puede ser a la parrilla, al horno, a la plancha o al vapor. Incluso las tortillas y guisos se pueden hacer sin aceite, pues en un buen sartén no se pegan. Por cada día que agregas aceite, ya sea de oliva, o de coco, aumentamos en 500 o 700 calorías de inmediato.

4# Practicar actividad física

Que el clima está feo, o que hace frío, ya no son excusas para evitar el deporte. Actualmente podemos incluso hacer ejercicio viendo un video en YouTube, o cualquier actividad desde la casa. Lo importante es encontrar algo que nos entretenga y que no hagamos por obligación, o lo dejaremos.

5# Platos pequeños

Cuida la cantidad de comida que comes, una estrategia es usar platos pequeños para que se vean más llenos y no sintamos que “estamos comiendo poco”.

6# Comida de la abuela

Si queremos prepara platos más templados, podemos recurrir a las sopas o cremas de verduras, legumbres, guisos, o tortillas de verduras. Si quieres acompañarlos de carbohidratos, procura que sean integrales (arroz integral o quinoa) y sin agregar embutidos.

 

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