Wellness

Entérate si lo único que le interesa es el sexo

Deja el papel de víctima y pon atención: si sólo quiere sexo, date cuenta. De hecho, es muy probable que ya lo hayas hecho.

No puedo con la idea de las pobres mujeres engañadas por un donjuán que les prometió amor eterno, se las llevó a la cama y luego se esfumó. La mayor parte del tiempo, sabemos a qué estamos jugando. Cuando el otro quiere sexo y ya, nos damos cuenta.

A veces sus intenciones nos quedan clarísimas, aunque nos neguemos a reconocerlo en voz alta. Si tanto nos gustan los donjuanes, ¿por qué queremos convertirlos en padres de familia?

Querer sólo sexo no es tener “malas intenciones”, habría que partir de ahí. La intención es buenísima. Él quiere pasarlo bien, no le interesa profundizar. Tiene derecho. El problema comienza cuando te vende la ilusión de querer conocerte y enamorarse de ti. Y, sobre todo, cuando tú se la compras, a pesar de que las señales de lo contrario son como un espectacular luminoso que te deja lampareada.

Entonces, por si necesitas un recordatorio de obviedades (nadie necesita eso), o por si eres una adolescente ingenua y crees que ese semental mudo es tu verdadero príncipe azul, aquí unas cuantas evidencias de que lo único que le importa es acostarse contigo.

  1. En cada cita hay sexo. De hecho, es lo único que hay.
  1. Sólo te busca entre semana y por la noche. ¿Por qué será que nunca reserva para ti sus mejores días? Los sábados son básicos para el verdadero amor.
  1. Nunca te invita a ninguna parte. No hay cine ni cenas ni caminatas. De conocer a su familia y sus amigos ni hablemos. De hecho, él no existe en el mundo real: es casi un holograma entre tus piernas.
  1. Lleva días, semanas sin buscarte y de pronto necesita verte con urgencia, porque te extraña etcétera. Aceptas. Te coge divino y luego se va.
  1. Sólo responde a tus mensajes cuando se trata de sexting. No te escribe para preguntarte cómo te fue en el trabajo ni para endulzarte el día. Los donjuanes, según mi experiencia, sólo usan el lenguaje articulado para preparar su erección. Son muy simpáticos.
  1. Siempre está muy ocupado, salvo cuando hay cama de por medio. Es decir que está dispuesto a interrumpir su jornada por un acostón, pero no por una cena o una cita en el cine.
  1. Cuando está contigo, su teléfono suena o recibe mensajes constantemente, mismos que sí contesta. Es decir que lo que sucede del otro lado de la línea le importa, probablemente más que tú.
  1. Las conversaciones son breves, insuficientes. Hablar es querer conocer a la otra persona. Si no hay palabras, no hay intimidad. El dirty talking no cuenta.
  1. Termina el sexo y el hombre huye, no pasa la noche contigo. Es de comprenderse: una cosa es el sexo, pero dormir… es decir demasiado. No se duerme con cualquiera. No quieras dormir con cualquiera.

* * *

Transcurren las semanas, tal vez los meses, y la cosa sigue en las mismas: tú esperando que avance, él apareciendo y desapareciendo como el magazo que te ha demostrado ser. Si ya te dejó claro con su ejemplar comportamiento que no está enamorado, sería inteligente de tu parte dejar de esperar que algo más suceda.

Ojalá siempre se pudiera disfrutar el buen sexo sin caer en las redes del enamoramiento prematuro. Como no se puede, hay que moverse. Si sólo quiere acostarse contigo, tienes la opción de sentirte halagada, en lugar de azotarte. Y de parar si la situación ya no te está gustando.

Buenas noticias: el mundo está infestado de hombres. Alguno encontrarás que sí quiera lo mismo que tú. Y, si no lo encuentras, tampoco es tan terrible. La neosoltería es lo de hoy.

Tags

Lo Último


Te recomendamos