5 cosas sencillas que nos vuelven locas en la cama

Una mujer desnuda es un enigma y siempre es una fiesta descifrarlo…

Por fin ha llegado el día, obviamente no de San Valentín, sino de que los caballeros conozcan qué es lo que nos vuelve locas en la cama. Y no estoy hablando de posiciones acrobáticas, ni de un sexo oral extra salvaje (aunque no está de más intentar).

No, en realidad me refiero a cosas muy simples que nos gustan en la cama, no tienen demasiada ciencia y sin embargo muchos hombres no las hacen. ¿Les ha pasado? Yo creo que entre las sábanas debe existir un mínimo de cortesía, aunque sean cosa de una sola noche.

1.No subestimar las caricias más delicadas

Muchos hombres se apoyan sólo en la fuerza, y todo lo quieren hacer con ese tipo de energía. Pero a veces se necesitan roces más delicados para prender a tu pareja. Por ejemplo, pasar tus dedos por su cuello y espalda apenas rozando su piel. Es algo muy sensual, perfecto para empezar una sesión de sexo. Las caricias siempre son mucho más sensuales. Dile que la fuerza más para el final. El sexo no es un deporte de velocidad, pero no sé si podamos llamarlo de resistencia tampoco.

2. Nunca escatimar en el previo

Todo lo bueno llega con paciencia. Pídele que te bese un rato más, tóquense más. Disfruten el momento. Cuando alguno de los dos trata de acelerar las cosas, manda un mensaje de que en realidad no le interesa tanto el otro o ese momento. Si no pregúntenle a Miranda en la película de Sex and the city.

3. Que ofrezcan ponerse un condón

De verdad, no hay nada más sexy que un hombre al que no le tienes que estar diciendo ese tipo de cosas. Me da la impresión de que le importo y que se respeta lo suficiente como para cuidarse. Por otro lado, tienes que recordarle ese detalle y además de todo protesta, da muchísima desconfianza. A mí por ejemplo, me dice que no sólo no le importo, sino que no se importa a sí mismo. Es un asunto de seguridad para ambos, no de uno.

4. Preocuparse verdaderamente por el placer del otro

¿Han estado alguna vez con un hombre que no te deja estar en la posición que tu quieres hasta que él termina? Incluso a veces ni siquiera te deja estar en ella para nada, todo es como a él le gusta. Nada más poco sexy que alguien que sólo se preocupa por el placer propio. Es el peor tipo de sexo, si me preguntan. No se olviden de que el sexo es un deporte en equipo, y que juegan para el mismo. O sea, cuando alguien anota el punto es para los dos y siempre es mejor que ambos lo hagan.

5. Que se de un tiempo después

Aunque sea una cosa de una noche, es pésimo que inmediatamente después se vaya. ¿No? Dice que en realidad lo único que le importaba era el placer propio. Creo que te abracen un poco o que se sienten un rato a platicar puede quitar cualquier incomodidad que pudiera surgir después, (si son conocidos en la vida real). Y por supuesto, el hecho de abrazarse un poco no quiere decir que te vas a enamorar de la otra persona, por si andaban con ese pendiente.

Ya que es día del amor y la amistad, les dejo un poema de Benedetti que me encanta. Las palabras más increíblemente textuales que existen sobre el sexo. Tomen nota chicos, podría ser ese detalle romántico que andaban buscando. Mujeres: aprecien y valoren su cuerpo. Hombres: hagan lo mismo con el de ella.

Una mujer desnuda y en lo oscuro

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende

el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.