7 cosas que pasan cuando aprendes a disfrutar estar sola

La soledad puede ser aterradora pero de vez en cuando es bueno alejarse del mundo para respirar y encontrar aquello que te hace muy feliz

Ilustraciones por Karen Hernández

 

 

A menudo vemos la soledad como algo negativo, un eterno enemigo que constituye uno de nuestros más grandes miedos de vida. “Estar solos” o “sentirse solos” en algún momento de la vida es un temor innegable pues como seres sociales que somos, estamos acostumbrados a estar rodeados de ciertas personas la mayor parte de nuestro tiempo.

El terminar con una pareja, alejarse de la familia o de las amistades, siempre es un proceso difícil de asimilar, sin embargo, no es sano enviciarse. Aún estando acompañado, existen momentos en los que es necesario hacerse un espacio para respirar y estar con uno mismo.

Elegir la soledad en determinados momentos puede ser algo muy positivo, ya que por un tiempo nos alejamos de todo ese ruido social que "contamina" nuestro pensamiento y determina nuestras vidas, sin darnos cuenta (porque todos somos influenciados por el exterior)

Estar solos nos permite poner los problemas en perspectiva y analizar con calma qué es lo que nos hace felices y lo que nos disgusta. A pesar de ese malestar que puede provocarnos la sensación de soledad, si somos capaces de encontrar un equilibrio entre aquellos momentos que dedicamos a los demás y a aquellos que nos dedicamos a nosotros mismos, podremos disfrutar de una experiencia enriquecedora y grata cuando estemos en soledad.

¿Crees que es posible?