6 cosas que pasan cuando no tomas suficiente agua

Existen infinitas razones para convencernos de que el agua es la fuente de la juventud.

Ya sabemos que tomar mucha agua ayuda a nuestro cuerpo, pero, ¿qué pasa cuando no lo hacemos de forma regular? La cantidad recomendada según los médicos es de 2 litros al día, e idealmente, debemos consumirla no toda de una vez, sino que durante la mañana y la tarde.

A veces creemos que sólo deberíamos tomar agua cuando tenemos sed, pero esto es justamente lo que no hay que hacer. El sentir sed es una señal de que nuestro cuerpo se está deshidratando, y nos pide agua porque no le estamos dando lo suficiente.

Es por esto mismo, que al día siguiente de una noche de fiesta y copas sentimos esa necesidad imperante de tomar muchísima agua; el alcohol nos deshidrata hasta el punto de sentirnos fatigados y mareados.

Existen algunas opciones para quienes odian el sabor del agua. Se le puede agregar algunas cascaritas de limón para darle sabor o también frutas para crear un agua desintoxicante. No importa cómo la tomemos, lo esencial es que consideremos el agua como un aliado para nuestra salud, bienestar y belleza.

No tomar los 2 litros recomendados, puede generar algunas consecuencias en nuestro organismo y vale la pena tomar nota y recordarlo cuando nos de pereza llenar la botella y llevarla con nosotros al salir de la casa.

Puedes tener más problemas de salud

Tomar mucha agua ayuda a limpiar tu organismo, y por ende, reduce las posibilidades de tener quistes de riñón, ataques cardíacos y cáncer de colon.

Tu metabolismo se hace más lento

Al aumentar la ingesta de agua, está comprobado científicamente que el metabolismo basal (energía que gastamos en reposo) aumenta, lo que genera que nuestro cuerpo trabaje de manera más rápida y eficiente. Si no tomamos lo suficiente, el efecto será el contrario.

Comes más

Hay muchas ocasiones en las que creemos sentir hambre pero que, en realidad, lo que necesitamos es agua. Un estudio realizado en 2010 por el Public Health and Water Research, comprobó que las personas que toman un vaso de agua antes de cada comida, consumían entre 75 y 90 calorías menos que las que no lo hacían.

Te ves más arrugada

El agua hidrata todo nuestro cuerpo, y una menor ingesta se refleja en el aspecto de nuestra piel. Mientras menos agua tomemos, más seca estará.

Te será más difícil hacer las tareas diarias

Científicos del Instituto de Psiquiatría de la Universidad de King comprobaron en 2011, que el cerebro de los pacientes que no toman agua de forma regular se había encogido y que, a pesar de hacer las mismas tareas que otros pacientes que sí lo hacen, tuvieron que ocupar mayor parte del cerebro.

Estarás de peor humor

Si eres una persona activa que ama hacer ejercicio de manera constante, deberías tomar más agua de lo normal. La deshidratación produce que nos sintamos fatigados, sin energía y de mal humor.