El ritual con aceite de argán que debes hacerle a tu cabello

Esta semana Margarita Larraín, experta en cuidado capilar, nos habla de los beneficios del aceite de argán para el cabello.

Todas hemos oído del Argán, de su aceite y de la infinidad de productos que contienen este compuesto. Pero, ¿sabemos realmente qué es el aceite de Argán, de dónde viene, cuáles son sus beneficios, para qué tipo de cabello sirve o cómo utilizarlo correctamente? Muy nombrado y bien posicionado, les contaré para que sepan bien qué están comprando y aplicando en su cabello, y también qué esperar realmente de él.

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El aceite de Argán proviene de un arbusto que puede medir hasta 8 metros de altura, el cual da un fruto comestible del que se extrae el tan preciado aceite. Este arbusto es originario y se encuentra casi de manera exclusiva en el sur de Marruecos. En general el aceite de Argán se utiliza para la cara, el cuerpo y el pelo, pero es en éste último en el que más éxito ha tenido, pues sirve para dar brillo, suavidad, fortalece el cuero cabelludo, lo hidrata y da un muy buen control del volumen. Otra caracterísitca es que ayuda a alisar el pelo desde la raíz a las puntas de manera natural, por lo que es ideal para aquellas que tienen frizz, exceso de volumen o que luchan constantemente contra sus rulos indomables, además de combatir el efecto de pelo deshilachado, dándole fortaleza.

Para aplicar aceite de Argán puro directamente en el pelo –y aprovechar al máximo sus beneficios– se debe seguir un ritual donde lo primero es humedecer una toalla con agua caliente; luego aplicar el aceite en todo el pelo, con especial énfasis en las raíces, cuero cabelludo o puntas si es que éstas tienden a quebrarse. Después debes masajear tu cabeza hasta que todo el aceite esté bien impregnado y penetre completamente, envolver con la toalla húmeda caliente, y deja actuar al menos por media hora. Es muy importante evitar el exceso de aceite, ya que no es bueno para el pelo y puede dejar un aspecto muy grasoso.Imagen foto_00000001

Transcurrido el tiempo, retira la toalla, péinate, y verás lo fácil que es y lo poco que cuesta desenredarlo; posteriormente lava tu pelo en la ducha, procurando retirar todo el aceite, aplica un acondicionador y listo. Los resultados se ven de inmediato. Se recomienda realizar este ritual de dos a tres veces por semana para tener un pelo hidratado, fuerte, resistente a la caída y brillante.

Ahora bien, si no te gustan este tipo de tratamientos o no tienes tiempo para hacerlo, puedes optar por productos que contienen aceite de Argán.

Otra cosa muy buena de este aceite es que se puede aplicar en prácticamente todos los tipos de cabellos, ya sean lisos, crespos, secos o grasos; eso sí, en pelos muy finos y grasosos recomiendo ser muy cuidadosas con la cantidad, si no podría aumentar el aspecto de grasitud.

Para reconocer un aceite de Argán puro debes fijarte en que tenga olor suave y color dorado, que son sus principales características. Al mezclarlo con aceite de almendras, por ejemplo, entrega al pelo una nutrición, suavidad, brillo y fortaleza únicos.

Estas son las características del aceite de Argán y sus beneficios, ahora sabes qué esperar de los productos que lo contengan, o de él en su estado puro. Si te gustan los rituales y tienes el tiempo, nada mejor que los masajes; si no, siempre está la opción de los productos que lo contienen, de aplicación más fácil y rápida pero igual de efectiva.