Cómo cuidar tus zapatos sin gastar una fortuna

Unos buenos zapatos son los mejores amigos de las mujeres que no tenemos diamantes. Conoce estos trucos para cuidarlos en casa y alargar lo más posible su querida vida.

Es importante invertir en unos buenos zapatos, finalmente sostienen tus pies y ellos a ti. Pero los zapatos finos en general son también frágiles y mantenerlos puede ser otra renta. No si conoces estos pequeños trucos para cuidarlos en casa y alargar lo más posible su vida. ¡Toma nota!

Para suavizarlos

Es terrible cuando no puedes caminar con los zapatos nuevos y tienes que esperar a que tomen la forma de tu pie, pero hay algunos trucos para ayudarles. Moja dos pañuelos con alcohol y mételos en los zapatos, deja que actúen toda la noche para humedecer la piel y al día siguiente se sentirán mucho mejor.

Si no puedes esperar toda la noche, usa tus zapatos con medias o calcetas húmedas para que no camines como pollo espinado.

Los botines y zapatos de cuero muy delgado se pueden suavizar con una capa fina de aceite de ricino o de linaza, que debes dejar toda la noche para que se absorba bien. Después, puedes ponerles cera como lo haces normalmente para que recuperen su brillo

Si llegaste con los zapatos mojados (gracias, temporada de lluvias) ni se te ocurra ponerlos a secar junto a una fuente de calor como chimenea o calefacción, porque se endurecen: coloca periódico seco dentro para que absorba la mayor humedad posible y deja que se sequen solos.

Otro truco muy bueno para secarlos es calentar un poco de avena en el microondas y rellenar con ella tus zapatos: no sólo absorberá la humedad sino que los ayudará a mantener la forma. Cuando termines, no tires la avena, puedes dejar que se seque cerca de la estufa y volver a usarla para la siguiente vez que llueva.

Para darles brillo

Moja el cepillo para cera en un poco de vinagre y luego en la cera, cepilla tus zapatos y deja que el producto actúe unos minutos antes de frotarlos con un trapito de lana. Si los zapatos tienen barniz, puedes devolverles el brillo frotándolos con un poco de vaselina. Una gotita de petróleo en la cera hará que brillen sin tener que frotarlos tanto.

Para limpiarlos

Si ensuciaste los zapatos (al fin y al cabo pasan todo el tiempo en el piso), la técnica para limpiarlos depende del material con que estén hechos.

Si son de piel, diluye una cucharada de cloro en una taza de agua y aplícala sobre los zapatos con un vaporizador. La suciedad se quitará fácilmente con un trapo seco, aplica la cerda de inmediato.

Si son de gamuza hay que tener cuidado. Lo ideal es rociar las manchas con talco y después de esperar toda la noche usar un cepillo especial para gamuza. Otro truco es exponerlos al vapor de la estufa o del baño, y cepillar después.

Si los zapatos son de tela puedes usar un cepillo de dientes y shampoo de alfombra para limpiarlos. Si esto no funciona, puedes lavarlos en la máquina o, aunque no lo creas, en el compartimento de arriba de la lavaplatos. No olvides dejarlos secar al sol.

Si estuvieron mucho tiempo guardados y se llenaron de moho ¡no los tires! Límpialos primero con un trapo seco y después con uno mojado en trementina (se consigue en farmacias y hasta tlapalerías). Después, frota con vaselina y deja que se sequen lejos del sol o de cualquier fuente de calor.

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