Cómo mantener la lechuga crujiente para las ensaladas

La lechuga es la base de la mayoría de las ensaladas, es imprescindible conservarla fresca

La lechuga es la bases de muchísimas ensaladas. Para quienes están en un plan de alimentación saludable es muy importante que la lechuga sepa bien, que su textura sea rica, crujiente, fresca.

De lo contrario es difícil que la ensalada nos encante. En cambio, si está perfecta en estado y sabor, hasta quienes no les gusta la ensalada, la amarán.

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Es una receta sencilla con tips de preparación para que te des un gusto dulce en esta época.

Aparte, a decir del portal Cocina Delirante, la lechuga también es complemento de varios antojitos mexicanos como tostadas, quesadillas fritas, tortas, flautas, sopes y el pozole.

Dos tipos

Lechuga Lechuga - Pixabay

Existen muchas variedades de lechuga; sin embargo en México como en casi toda América, las dos que más consumimos son la romana y la orejona. La primera es redonda y tiene un color verde pálido, mientras que la orejona tiene hojas ovaladas y alargadas, y el verde es más oscuro.

Seguramente en más de una ocasión has tenido que tirar esa lechuga que se ha puesto amarilla y floja, es porque esta hortaliza se estropea fácilmente si no es guardada de manera adecuada.

Tips de guardado

  1.  Lava bien la lechuga; retira sus hojas y hazlo bajo el chorro de agua. Puedes añadir un par de gotas de desinfectante y enjuagarlas.
  2. Seca cada una de las hojas con un centrifugador o con algunas toallas absorbentes.
  3. Colócalas sobre un refractario con tapa; pon entre las hojas (enteras) una toalla absorbente, pues evitará que se acumule la humedad y se echen a perder.
  4. Introduce el envase con tapa hermética, en los cajones para verdura del refrigerador, pues es una área no tan fría, en la que se conservarán más tiempo.
  5. Si vas a almacenar tu lechuga picada, quítales la médula. Es necesario que la cortes con un cuchillo de plástico o cerámica, pues el de acero podría oxidarla.

Para tus preparaciones

Colócala en un recipiente hondo agua fría. Seguidamente añade el zumo de limón. Deja reposar en la mezcla la lechuga ya cortada y limpia durante 5 minutos.

Pasado ese tiempo escurre bien y allí ya está lista para servir.

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