Constructora ligada a PVEM destruye reserva ecológica

Los humedales de montaña son de los ecosistemas más raros en el mundo y en San Cristobal de las Casas se destruyen para construir una zona residencial.

Los humedales son áreas que alojan agua de manera permanente o temporal con profundidades menores a los 6 metros, por lo general llenas de biodiversidad. En especial los humedales de montaña, son de los ecosistemas más raros e importantes en el mundo ya que filtran, almacenan y proveen agua.

El Valle de Jovel, donde se localiza la ciudad de San Cristóbal de las casas, tenía en 2006 cerca de 535,93 hectáreas de humedales. Al 2011, sólo 159,32 hectáreas se mantienen en buen estado. San Cristóbal ha perdido casi el 90% de sus humedales de montaña.

Al 2014 y a pesar de que ya se sabe la destrucción que se ha causado, las pérdidas siguen. Un ejemplo es la constructora Peje de Oro que se encuentra realizando la construcción de un fraccionamiento residencial sobre 13.953 metros cuadrados del humedal montaña María Eugenia.

La zona en la que se edifica esta obra residencial es un Área Natural Protegida por la Semarnat desde 2012 y se encuentra sujeta a conservación ecológica. Lo que no hace sentido es por qué esta constructora tiene derecho a destruir un espacio así.

Peje de Oro está ligada al Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Mariano Díaz Ochoa, dueño de la constructora ha sido alcalde de San Cristobal de las Casas por ese partido y sus negocios ha destruido gran parte de los humedales de montaña de la ciudad.

Un conjunto de ciudadanos formó una red para defender los humedales y han sido agredidos, se les ha prohibido el paso a la zona ya que uno de los objetivos es analizar el daño que la obra está provocando al ecosistema.

La peor parte es que la gente no encuentra apoyo en las autoridades ya son ellos los que han permitido la destrucción de los humedales. Esto se llama ecocidio y las medidas que ha tomado el gobierno municipal son inexistentes.

Es indignante que quien debe proteger el ambiente esté del lado del que lo destruye y no de quien busca preservarlo. Ojalá que los habitantes del Valle de Jovel no se rindan y encuentren la protección que buscan para el humedal María Eugenia.