Islas panameñas en peligro por el cambio climático

La etnia Guna Yala está en peligro de terminar bajo el agua a medida que el nivel del mar sube gracias a los efectos del cambio climático.

El cambio climático avisa, pero si seguimos sin escuchar las peticiones de la naturaleza, el mundo dejará de existir como lo conocemos. Creemos que los efectos se verán en un tiempo que nos parece lejano, sin embargo, unos 1.000 indígenas panameños de la etnia Guna Yala que viven en Gartí Sugdup,una de las 360 islas de un archipiélago en el Caribe han comenzado a notar las consecuencias y la forma en la que han vivido corre peligro.

El nivel del mar no deja de subir y el hecho de que la isla va a terminar bajo el agua es inminente. Gartí Sugdup es una de las islas más grandes y pobladas de este archipiélago. A la gente no le queda más que mirar con tristeza cómo el agua se adentra en la tierra en la que han establecido su hogar desde hace algunas generaciones.

Hay cerca de 35.000 indígenas que forman el pueblo Guna Yala y casi 30.000 viven dispersos en las islas de este archipiélago. Sobreviven gracias a la agricultura, la pesca y el turismo que provee su entorno, el resto vive en zonas montañosas continentales.

Las comunidades han comenzado a migrar a tierra firme pues saben el riesgo que corren. Tienen muy presente lo que el cambio climático representa en sus vidas: el hundimiento, perder sus propiedades, trasladarse. Saben que será progresivo pero ya han comenzado a vivirlo.

A través de los siglos y en condiciones normales, las islas desaparecen y otros islotes emergen del agua. En los últimos años han sido testigos de cómo en los meses de noviembre a abril el agua crece, los vientos alisios aumentan y las comunidades se inundan unos días. Esto ha ido incrementando cada año al grado de que las crecidas del mar se han vuelto más grandes y agresivas.

Sólo 5 o 6 comunidades de las 50 han asumido que tienen que mudarse a tierras menos peligrosas. Es difícil aceptar que tienes que dejarlo todo y empezar de cero, por eso el gobierno apoya un traslado ordenado y la creación de infraestructura y servicios básicos para poder lograr con éxito la reubicación de los casi 30.000 indígenas.

El cambio climático se puede y se debe combatir, ahora son los indígenas de una isla pero los que vivimos en tierra firme no estamos exentos de sufrir los desastres naturales que se vienen con este fenómeno en muy poco tiempo.