Rescata a un perro de la calle de manera responsable

En algún punto encontramos a ese peludito que nos mueve el corazón. Antes de rescatarlo pregúntate ¿estás listo para la responsabilidad que esto significa?

Los perros en situación de calle representa un problema social que afecta en varios niveles. Es un tema de contaminación y salubridad; de seguridad y falta de educación. En algún momento, en medio de la calle, encontramos a un perro que nos mueve el corazón y “nos pide” que lo rescatemos… pero ¿estamos haciendo lo correcto?

Gracias a las redes sociales, conocemos varios casos de rescate y adopción, perritos que corrieron con mucha suerte de tener un ángel humano que “le echa la pata”. Hay muchas historias de éxito, cuando el peludito en cuestión termina en un buen hogar. Por otra parte, existen así miles de casos donde el pequeño es rescatado y vuelve a la calle por falta de recursos.

Antes de recoger a un perro de la calle, siempre hay que estar consciente y ser realistas de nuestras posibilidades; a veces es mejor ayudarlos con un poco de agua fresca y alimento, a sacarlos de un entorno que ya conocen para que se encariñen y luego viva el rechazo de nuevo — esos perros, a la larga, dejan de confiar en los humanos.

Aquí les comento algunos puntos a considerar antes de rescatar a un perro de situación de calle.

El presupuesto es muy importante

En México, el rescate de un perro sano cuesta en promedio MXN $1,110 pesos, esto sin considerar alimento, hospedaje o ni pensión. En caso de que el perro haya sufrido algún accidente o esté enfermo, esta cifra puede subir considerablemente — se habla de un promedio de MXN $5,600 pesos; unos USD $430, aproximadamente—. Claro, dependiendo de la afectación, esta cantidad puede elevarse hasta 10 veces más.

En algunos casos, los perros pueden presentar alguna enfermedad o condición que requiera alimento especial, de prescripción; presentaciones que superan el costo promedio y pueden generar una inversión significativa al mes. Además, claro está, habrá que considerar desparasitaciones, revisiones con el médico, análisis clínicos, rehabilitación, esterilización.

Espacio adecuado para la rehabilitación

Existen muchas fundaciones y asociaciones dedicadas a la tenencia responsable y la adopción de animales de compañía. Sin embargo, son pocas las que cuentan con una infraestructura; en otras palabras, hay pocos refugios que acepten a un perro rescatado para que se hagan cargo de todo el proceso.

Si decides rescatar un perro, debes ser consciente que corre bajo tu responsabilidad darle un hogar temporal mientras ocurre el proceso de rehabilitación. Puedes ponerte de acuerdo con amigos, que sepas están realmente comprometidos con los animales. De lo contrario, considera algunas opciones; tal vez pago de pensión o asignar un espacio en tu propia casa.

Lo importante es considerar que el perro puede adoptarse en unos días, en meses o, tal vez, en años.

Busca ayuda de los expertos

Al ofrecer el perro en adopción, siempre es muy importante ser sincero con las características del perro. No le vas a dar una cruza de dálmata a una pareja de adultos mayores o un perro antisocial a una familia que tenga otros animales.

Para tener una asesoría correcta en el temperamento del perro, consulta a un especialista en comportamiento canino. Existen evaluaciones que indican el tipo de familia que necesita cada perro. De igual forma, pueden evaluar si el animal está listo para la transición, requiere algún tipo de rehabilitación o si es necesario plantearse otras opciones.

A lo mejor el perro sólo necesita corregir ciertos hábitos o ganar confianza en los humanos. Esto es posible con mucho trabajo constante, que posteriormente será reforzado con su familia definitiva.

Adopción a través de una fundación

Una vez que el perrito esté listo, ofrécelo en adopción. Busca que el trámite sea fácil para ti y que garantice que el perro termine en el hogar ideal. Apóyate en asociaciones que tienen un sistema determinado, con filtros y un contrato de adopción.

Dependiendo de su contenido, el contrato de la posibilidad de darle seguimiento al pequeño que rescataste. Algunos piden un reporte semestral, otros hacen visitas sorpresa. Así te aseguras que el pequeño termine en buenas manos, en un hogar para siempre.

En caso de que la adopción haya sido fallido, la asociación te puede apoyar para retirar el perro del hogar asignado, al no cumplir con la tenencia responsable. Para ello se necesita pruebas de que el perro ha sido descuidado: si lo tienen amarrado más de dos horas; está en un espacio bajo el rayo del sol; si tiene muestras de maltrato o desnutrición.


Ahora sí, ¿te consideras listo para rescatar a un perro? Si no estás seguro, siempre hay otras formas de apoyar. Promueve la tenencia responsable de mascotas; acércate a alguna fundación o refugio y regálale tu tiempo a los peluditos; forma un grupo de rescatistas comprometidos, donde cada uno cumpla una función.

El rescate de un perro es un acto admirable. Pasar de la indiferencia a la acción significa mucho para esos animalitos, una segunda oportunidad de vida; más cuando se hace de manera responsable.