Hallazgo de ballenas varadas en Aysén genera división entre los científicos

Los investigadores y descubridores del hallazgo de 337 cetáceos varados en el golfo de Penas se mantienen enfrentados luego que se firmara un acuerdo con National Geographic para publicar la información de este caso.

Todo comenzó en noviembre cuando se conoció en los medios de comunicación la noticia sobre un varamiento masivo de ballenas en los alrededores del Golfo de Penas, Región de Aysén, en donde se calculó que se trataba más de 337 ballenas muertas, lo que a esto se suma un caso similar en abril de este año de 30 de estos ejemplares en la misma zona.

El hallazgo, que fue catalogado uno de los mayores varamientos de cetáceos que hayan ocurrido en el planeta, provocó varios cuestionamientos acerca de la causas del desastre, si hubo intervención del hombre y, principalmente, la reserva en que se mantuvo el hallazgo de estas 337 ballenas varadas entre el golfo de Penas y Puerto Natales.

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© Sernapesca.

Esto último provocó un quiebre en la comunidad científica, según informa el medio La Tercera, el cuál recogió las impresiones de Anelio Aguayo, investigador del Instituto Antártico Chileno (Inach), quién indicó que esta situación no podía mantenerse en secreto y apunta principalmente a las biólogas Vreni Häussermann, del Centro Científico Huinay, y Carolina Simon Gutstein, del Consejo de Monumentos Nacionales, quienes realizaron el hallazgo.

Según indica el medio, las investigadoras Häussermann y Simon  realizaron un sobrevuelo en el Golfo de Penas en donde descubrieron a mediados de abril más de 30 ballenas muertas.

El avión usado para este sobrevuelo fue financiado por el medio National Geographic, el cuál publicó una nota el pasado 20 de noviembre sobre los resultados del viaje y en la que se confirma que existían más ejemplares muertos, distribuidos en una extensa y compleja zona geográfica de la Patagonia.

En abril, cuando Häussermann puso en conocimiento al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) de su primer descubrimiento, el organismo estatal organizó una expedición a la zona el mes siguiente, en la que participó el equipo del Inach, la World Wildlife Fund (WWF), la Policía de Investigaciones y las universidades de Chile y Austral.

En esta expedición, el Inach determinó que las especies afectadas eran ballenas Sei (Balaenoptera borealis). En este viaje se habría generado un acuerdo para investigar en conjunto lo que ocurría en el área.

Sin embargo, las biólogas optaron por trabajar con el National Geographic y preparar un artículo científico sobre las razones de las muertes, lo que claramente causó la molestia de los demás científicos, en el cual Aguayo indica que está decisión no fue comunicada a los demás investigadores:

El problema que se presenta es que los colegas de Huinay, ayudados por investigadores de Canadá y Nueva Zelanda, preparan un trabajo científico y los envían a revistas sin comunicarle al resto de la comunidad.

Además, Aguayo indica que la molestia se debe a que la marea roja – posible causa de la muerte de los cetáceos- es un problema de salud pública, por eso considera grave que al constatar la existencia de más ballenas muertas en junio no se haya alertado, por ejemplo,  a los pescadores por la magnitud y extensión del evento.

Por otro lado, las investigadoras se defienden indicando que Sernapesca no quiso realizar un segundo vuelo ya que para la institución, el caso estaba resuelto. Ante esta negativa, las biólogas decidieron conseguir fondos privados para hacerlo. Así indicó Häussermann:

Estos fondos fueron entregados por National Geographic y fueron combinados con un embargo, nos hicieron firmar que no podíamos entregar información para que no llegue a  la prensa. Eso es normal y entendible porque pagaron el vuelo y querían hacer la primera nota de prensa.

En cuanto a lo resultados de las investigaciones, la bióloga no ha querido dar más detalles hasta que se publique la nota en el National Geographic. Además, la experta de Huinay indicó que hicieron las consultas si había necesidad de informar en el minuto a Sernapesca, pero les informaron que no era necesario.

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© National Geographic

Por otra parte, la bióloga indicó que necesitaban realizar un segundo sobrevuelo con urgencia ya que la descomposición de los cetáceos estaba en un estado muy avanzado y necesitaban hacer con urgencia los análisis.

Por el momento, no se ha indicado las verdaderas causas de este varamiento de ballenas Sei y el caso pasó a la Fiscalía de Puerto Aysén.

Pedro Poblete, fiscal de la zona, indicó que se están haciendo indagaciones sobre el nuevo hallazgo, luego que el 18 de noviembre recibieran la denuncia por parte de Sernapesca, la que llegó a esta institución a través de su sitio web, 24 horas antes.

Además, el fiscal aclara que el acuerdo del  “National Geographic” no afecta la investigación y que los científicos de Huinay están disponibles para aportar información, para que la justicia determine si los dos varamientos están conectados o son fenómenos independientes.