Alto Maipo produciría electricidad para la minería

La beneficiada sería minera Los Pelambres, del grupo Luksic, y no los ciudadanos de Santiago, como nos quieren hacer creer.

A pesar de la gran cantidad de protestas y movilizaciones ciudadanas en contra de la hidroeléctrica Alto Maipo, el Gobierno insiste en construirla, argumentando que es un bien para los chilenos. Sin embargo, los únicos beneficiados serán los Luksic, ya que la energía eléctrica se dirigirá hacia su minera Los Pelambres.

Pero claro, el argumento es el “sueldo y orgullo de Chile“, ya que la minería privada produce anualmente exorbitantes cifras. Sin embargo, el royalty minero aporta ingresos bajísimos al Estado de Chile, incluso ahora que representa el 14% del PIB junto a la Minería Estatal.

Ahora bien, esta central hidroeléctrica no es, como nos quieren hacer creer, para beneficiar a los ciudadanos, ni iluminar sus casas. Sino que todo lo contrario, es para beneficiar los intereses de los privados y sus grandes empresas, y seguir aumentando la brecha de desigualdad social. Pero claro, dicen que los intereses de las grandes empresas son los intereses de Chile. Que la ganancia de los poderosos es la ganancia de los pobres, y bien sabemos que eso es mentira.

mineria.jpg

(cc) @Chile_Satelital/ Flickr

Lo más terrible es el impacto al medio ambiente y al flujo de agua, que se vería modificado y afectaría las millones de personas que necesitan agua potable, muchos de los cuales, habitando en la Región Metropolitana, aún no cuentan siquiera con agua sanitizada, ¿pero al Gobierno le importa? Tal vez, pero con las acciones que está tomando para aceptar la hidroeléctrica Alto Maipo nos obliga a cuestionarnos si para ellos es más importante la ciudadanía común o los empresarios. Y al parecer, van ganando los segundos.

Pero no debería sorprendernos. Como Chile es un país minero, es este rubro el que se lleva la mayor parte de la energía (cerca de un 60%), pero las ganancias que obtienen se quedan en el bolsillo de unas cuantas familias, entregando tristes migajas de sueldo a sus trabajadores, y el resto del país no ve casi nada del dinero obtenido de lo que venden con lo que le fue quitado de la tierra.