¡Susan B. Anthony revuélcate en tu tumba!

La activista feminista luchó por el voto femenino que ayer se fue derechito a apoyar al candidato misógino.

Es definitivo, Donald Trump es el nuevo Presidente de EE.UU. y ya no hay nada que hacer. Todo el mundo se ha sorprendido por la elección de los norteamericanos. Las redes sociales explotaron, el IBEX español cayó 5%, la bolsa de Tokio cayó 5,36%, la Bolsa de Shanghái un 1,32 %, el euro se disparó, los futuros de Wall Street cayeron 5% y así sucesivamente…

EE.UU. tiene más de 220 millones de personas registradas para votar. De ellos más de 60 millones son mujeres. Aunque aún no sabemos detalladamente todas las cifras de lo ocurrido ayer en el país del norte. Ya irán saliendo y así entenderemos mejor.

El impacto por la elección de los estadounidenses ha resonado en la economía y la sociedad en general. Pero un punto importante en todo esto es el voto femenino del cual se habló mucho y del que se creía que Hillary Clinton era representante. Pero no fue tan así.

En Rochester (Nueva York) se encuentra la tumba de Susan B. Anthony una de las activistas feministas más importantes de Norteamérica. A su sepultura se acercaron cientos de mujeres durante todo el día para dejar su sticker  “I Voted”, muchas se sacaron fotos y las subieron a las redes sociales. Pero ¿cuántas de ellas habrán votado a Trump?

Llevamos semanas hablando de la importancia que tiene el voto femenino, especialmente, frente a las acusaciones contra el candidato republicano por casos de acoso sexual y sexismo. Sin embargo, esto no fue suficiente para que millones de mujeres lo escogieran como su Presidente.

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Susan B. Anthony.

Susan B. Anthony luchó toda su vida por la emancipación de las mujeres y logró reunir millones de ellas a su causa en todo el mundo. Una de las causas por las que se cuadró esta valiente activista fue el voto femenino en pleno siglo XIX. Junto a Elizabeth Cady Stanton, creó la “Asociación Nacional pro Sufragio de la Mujer” segura de que la identidad de género las podía unir en un solo objetivo, la emancipación.

Susan B. Anthony viajó por EE.UU. y Europa por más de 45 años para dar discursos sobre el derecho de la mujer para ejercer como ciudadana y escoger a sus representantes. En 1872 ella junto a una decena de mujeres lograron inscribirse para votar en las elecciones presidenciales, una semana después fueron arrestadas su el acto, hasta ese momento ilegal.

Entonces, ahora que sabemos los resultados de la reciente elección presidencial en EE.UU. a 144 años de la gesta realizada por Susan B. Anthony y sus compañeras, me pregunto ¿qué pensaría ella si estuviese viva?

¿Qué pensaría Susan B. Anthony si supiera que Donald Trump arrasó entre las mujeres blancas? O si se enterara que 53% de ellas votaron por el misógino. O que por primera vez en 240 años de historia, su país tenía una candidata mujer y que sus congéneres le dieron la espalda para escoger a un hombre que asegura usar su fama para tomar a las mujeres por el coño si se le da la gana.

Muchos argumentan que Clinton tampoco era la mejor candidata y que, sin duda, representaba “el mal menor” pero si comparamos a ambos…

¡Susan B. Anthony debe estar revolcándose en su tumba!