Desconéctate en vacaciones, pero ¡de verdad!

Los teléfonos móviles son nuestros aliados tecnológicos y también pueden ser nuestros enemigos cuando se trata de descansar.

Después de meses de trabajo, al fin te puedes tomar las tan esperadas vacaciones que tu mente idealizaba mientras te encontrabas en la oficina frente al computador.

Organizas el viaje perfecto, ya sea con tu familia, pareja, amigos o sólo contigo misma a una playa paradisiaca durante una semana. Finalmente llega el día, te gustó el lugar, disfrutas del sol, pero hay algo que no te deja tranquila.

¡Tu celular! Así es, tu aliado y compañero fiel te está estorbando por primera vez en la vida. Lo lógico es que si se sale de vacaciones, todos los dispositivos se debieran quedar en casa, aunque por razones obvias debes llevar tu celular, pero eso no significa que tengas que cargar las preocupaciones de la oficina.

Muchas personas que ostentan altos cargos o algunos en que se requiere mucha responsabilidad, les cuesta desconectarse de sus celulares durante el período de vacaciones. Como están acostumbrados a dirigir, les resulta difícil delegar tareas y confiar en el resto. Por lo mismo, deben estar al tanto de lo que ocurre día a día en su trabajo.

La gran penetración de la tecnología y el uso de smartphones son, en su mayoría, los causantes de esta situación, debido a la dependencia que generan. Resulta habitual revisar correos electrónicos y solicitudes que dificultan la desconexión.

No se trata de ser anti tecnológico, pero sí de respetar los tiempos y saber en qué momentos usarla a nuestro favor. Lo mismo sucede cuando estamos conversando con alguien y éste saca su celular mientras supuestamente nos está prestando atención.

Entonces, también respetémonos a nosotras mismas y sobre todo en momentos como vacaciones, que es el único tiempo de descanso pleno, libre de preocupaciones y estrés. ¡No lo arruinemos!

La recomendación es dejar todo organizado y con protocolos establecidos antes de salir de vacaciones. También, silenciar las notificaciones de correos y de grupos de WhatsApp del trabajo, para poder desligarse de verdad. Bueno, y si ocurre una emergencia, lamentablemente no te queda más que contestar y correr en círculos.