Clementine Ford, la bloguera feminista que logró despedir al hombre que la insultó

La columnista y famosa bloguera feminista de Australia no aguantó más los insultos sobre su modo de pensar y quiso ir más allá, denunciándolos en sus redes sociales.

El ataque o el llamado “trolleo” a través de las redes sociales es cada vez más común, independiente que sea una persona famosa o un desconocido que utiliza estos medios para expresar su opinión . Sin embargo, son muy pocos los casos donde se hace algo al respecto cuando se reciben insultos y amenazas de forma gratuita.

Esto es exactamente lo que le ocurrió a la columnista y bloguera feminista australiana, Clementine Ford, quien descubrió en su Fan Page que un hombre le dijo “Puta” en una de sus diversas publicaciones acerca del feminismo.

clemfordcrope1439249117860660x650.jpg

theweeklyreview.com.au

Si bien la columnista recibe cientos de este tipo de comentarios en sus redes sociales, Ford no se detuvo ahí ya que le pareció indignante que un hombre trate con esa palabra a una mujer en un post relacionado con la violencia sexista. Esta fue lo que dijo Ford a BBC Trends:

Creo que la decisión de escribir esa palabra en concreto, una palabra que se usa para degradar y deshumanizar a las mujeres, en un post en el que yo estaba compartiendo un ejemplo de violencia sexista y abuso, es un indicador clave de las actitudes que este hombre tiene hacia las mujeres.

Ante este hecho, Ford comenzó a indagar acerca de la identidad de esta persona y vio la empresa donde trabajaba. Luego,  escribió un post en su Facebook sobre el incidente y etiquetó en él a la empresa.

Tras esta publicación, la empresa investigó el caso y el “troll” fue inmediatamente despedido, lo cual fue comunicado a la columnista quien aprovechó de escribir una nota en su medio de comunicación.

clementinefordfacebook660x650.jpg

Facebook Clementine Ford

A pesar de este triunfo para la columnista, esto no acabo ahí. Tras este hecho, Ford ha recibido miles de mensajes ofensivos y hasta amenazas de muerte en sus redes sociales, y ante esto, se ha preocupado de hacer capturas de pantallas para denunciar a los “trolls” que no se detienen en insultarla.

A partir de estos últimos hechos más graves, la bloguera admite que a veces “pierde los nervios”, pero de todas formas indica que hay una delgada línea que separa el lenguaje irrespetuoso y la violencia. Así lo señaló a BBC ante la pregunta sobre cómo actúa ante los miles de “trolleos”:

Lo que nunca hago es dirigirme a gente que no conozco y agredirlos. Si le digo a alguien que se calle en Twitter, es probablemente porque me han enviado diez tuits insultantes llamándome distintas cosas.

En la actualidad, la bloguera se mantiene firme con su posición. Aún escribe sobre feminismo en el medio “Daily Life” de Australia, seguirá defendiendo los derechos de las mujeres y continuará denunciando a quienes insisten en “trollearla” de forma grosera o violenta.