Bájale la dosis a las redes sociales y trabaja tu intelecto

Facebook y Twitter nos hacen menos inteligentes.

El debate sobre si las redes sociales son buenas o malas se reduce cada vez más gracias a diferentes estudios. El más reciente publicado por Royal Society, afirma que la mayoría de los usuarios de las redes sociales utilizan este medio como fuente de información.

Ya no prendemos la televisión ni la radio para enterarnos de lo más importante. Ahora podemos enterarnos en tiempo real gracias a lo que publican nuestros amigos. Incluso una fuente citada por nuestro círculo social, nos genera mayor confianza.

Sin embargo, por más informados que estemos, esta actividad no desarrolla nuestro intelecto. Si los medios tradicionales nos saturaban de información, con el mundo digital esto se triplica, disminuyendo nuestra concentración y capacidad de reflexión.

Cada vez se nos hace más difícil segmentar el tipo de noticias que leemos y no tenemos control sobre todas.

Las conclusiones del estudio demostraron que las personas que obtienen información a través de las redes y las conexiones con sus amigos, pueden dar una respuesta correcta, pero basada en las opiniones de sus amigos. Es decir, mientras más información recibimos de otros a través de cualquier plataforma social, menos razonamiento analítico propio tenemos.

¿La solución? Buscar fuentes alternativas y originales. La tendencia en la interacción entre las personas se inclina hacia un tipo de competencia para saber quién sabe más o mejor sobre algún tema determinado y las redes sociales como Facebook y Twitter facilitan que nuestros perfiles proyecten una imagen falsa de lo que somos o creemos.

Es importante recuperar nuestro razonamiento analítico y autonomía en las opiniones que emitimos. Pasar demasiado tiempo en las redes sociales va mermando ciertas habilidades lingüísticas y semióticas.