¿Por qué tanto alboroto por los kilos de más de Lady Gaga?

¿Acaso tiene que estar ridículamente flaca para que se siga reconociendo su talento?

No entiendo. Se supone que Gaga es la ídola de muchos por ser “diferente”, por ser la muestra de que salirse un poco del molde no sólo es exquisito, sino también algo que todos deberíamos probar alguna vez en la vida y sin embargo, apenas aparece la cantante luciendo un poco diferente a lo que estamos acostumbrados, llueven las críticas como si fueran tomates y ella una pésima comediante.

¿Está mal que haya subido de peso? ¿Acaso tiene que estar ridículamente flaca para que se siga reconociendo su talento? Impresionante cómo nos quejamos de la presión social y mediática por ser hermosos, por ser flacos… y sin embargo hacemos lo mismo.

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Después de la polémica presentación en Amsterdam, donde además de lucir sus kilos “de más” fumó un porro de marihuana en pleno escenario, parece que lo realmente escandaloso es que se haya atrevido a salir en mallas con los muslos regordetes ¿EN SERIO, MUNDO?

Digo, con lo que pesaba Lady Gaga y los supuestos 13 kilos que ganó, seguro que ahora está en el peso promedio de una mujer de su edad… ¿y eso nos escandaliza? Terrible.

De inmediato salieron las sospechas de que podría estar embarazada (cortesía de Kelly Osbourne) y ahora parece que Gaga ha declarado que subió de peso por culpa de la comida deliciosa que prepara su padre en su nuevo restaurante en Nueva York:

“Me encanta la pasta, soy una italiana de Nueva York. Mi padre abrió un restaurante y es increíble. Absolutamente delicioso, pero tengo que reconocer que engordo dos kilos cada vez que voy. Mi padre quiere que vaya a menudo pero yo le contesto que a donde tengo que ir es a algún sitio donde sólo me sirvan zumos de verdura”, asegura.

¿De verdad tiene que excusarse así? Ojalá más mujeres fueran como Ashley Judd que respondió con orgullo por su aspecto “hinchado” y no se dejó acosar por no verse como los demás esperaban.