Finalmente, pastora aimara queda en libertad gracias a indulto parcial

Sin dar declaraciones se dirigió a la tumba de su pequeño hijo.

Luego de ser condenada a 12 años de prisión por “abandono” de su hijo con consecuencia de muerte, la pastora aimara, Gabriela Blas, recibió por fin su libertad el sábado 9 de junio.

Tras estar por casi cinco años en la cárcel de mujeres de Arica, el pasado 29 de mayo el presidente Sebastián Piñera solicitó un indulto parcial, disminuyendo su condena a seis años, pese a que en una primera instancia se había hablado de un indulto total. Sin embargo, su buena conducta motivó a que la justicia estimara que su pena ya se había cumplido y en la mañana del sábado, Blas abandono la prisión, la que fue recibida por familiares, comuneros y todos aquellos que solidarizaron con su particular causa.

Según los medios de la zona, en ese instante y sin dar declaración alguna, la pastora se dirigió a la tumba de su hijo, ubicada en la comuna del General Lagos, provincia de Parinacota.