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Psico 13/11/2019

5 consejos para prevenir y afrontar el agotamiento emocional en periodos de crisis y estrés

Saber manejar las emociones de forma apropiada, puede ser de gran ayuda para tu salud mental

En momentos de crisis, el autocuidado es crucial y puede marcar la diferencia entre vivir un periodo de estrés agudo oportunamente atendido, o cuadros más complejos y difíciles de manejar, como crisis de pánico, episodios depresivos, acciones impulsivas y de desborde, alteraciones del sistema nervioso o cuadros de paranoia inhabilitantes.

Javiera Donoso, psicóloga especialista en reparación emocional y temáticas de autocuidado y autoestima, entrega 5 consejos para cuidar nuestra salud mental.

¿Cuáles son?

1. Comprensión y aceptación de las consecuencias de la exposición a situaciones críticas y estresantes

Es normal que en medio de una crisis suframos algunas alteraciones principalmente en las siguientes áreas: sueño (insomnio, hipersomnia, por ejemplo), alimentación (aumento o disminución del apetito), estado de ánimo (inestabilidad, confusión, estados emocionales intensos y cambiantes), pensamiento (dificultad para concentrarnos, negatividad, preocupación por el futuro) y conducta (intolerancia, irritabilidad, impaciencia, mayor reactividad o inhibición y bloqueo por el shock).

Esto puede derivar en un agotamiento emocional, en el que nos sentiremos física, mental y emocionalmente muy cansados y tensos. Esto podría afectar nuestro funcionamiento normal, relaciones interpersonales y también el sentido de propósito y esperanza. “Compartir nuestra vulnerabilidad con personas de confianza, puede ser de gran ayuda, ya que al contar lo que estamos viviendo nos podemos sentir más aliviados y ver las cosas desde otra perspectiva”, señala Javiera Donoso.

2. Búsqueda de espacios de diálogo y contención

“Es importante no aislarse, buscar y crear espacios de diálogo en los que podamos expresar cómo nos estamos sintiendo. Pedir ayuda profesional si sentimos que el malestar nos sobrepasa, no ignorarlo o intentar controlarlo. Esto genera mayor tensión y riesgo de desborde o agravamiento de los síntomas”, explica la psicóloga.

3. Exposición controlada a imágenes e información

Estos días hemos estado “bombardeados” de información proveniente de los medios de comunicación y de redes sociales. Al respecto, Javiera Donoso recomienda dosificar y seleccionar dónde, cómo y cuánto nos informamos. “Idealmente no estar más de dos horas diarias conectados y filtrar imágenes de violencia que provoquen miedo y paranoia”, señala.

4. Incluir espacios de distracción, juego, humor y disfrute

Cuidar que haya otros espacios, que la situación estresante o critica no sea lo único que está ocurriendo. Estar en un monotema nos termina agotando emocionalmente, lo que aumenta el estrés y la sensación de impotencia.

5. Centrase en lo que sí está en nuestro control

La psicóloga Javiera Donoso, manifiesta que en toda crisis hay una gran parte que no podemos manejar o cambiar y al centrarnos en ello generamos una sensación de inseguridad e inestabilidad muy grande. Por esto, recomienda “hacer el ejercicio de pensar en cómo podemos aportar desde nuestros recursos, en nuestra comunidad, redes o familia, ya que siempre hay algo que podemos ofrecer y que nos hace sentir que tenemos un propósito, que hay esperanzas, que participamos y no solo padecemos la crisis”.

¿Cuáles son las posibilidades de crecimiento personal a partir de situaciones críticas cómo las que está viviendo nuestro país?

Javiera Donoso señala que la resiliencia es la habilidad para enfrentar situaciones críticas, aprendiendo de ellas, pudiendo desplegar recursos y capacidades que permiten afrontar y vernos fortalecidos con estas experiencias. Este concepto se relaciona directamente con la esperanza, el sentido de propósito y una posición psíquica en la que vemos hacia el futuro.

“Es un rol activo, de participación, responsabilidad y altura de miras. Esta postura permite que veamos la crisis como una oportunidad de cambio y transformación. No solo como una amenaza al orden y la estabilidad a la que estamos habituados”, finaliza la psicóloga.