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La parálisis facial es más frecuente en jóvenes
Wellness 27/08/2021

La parálisis facial es más frecuente en jóvenes

Conoce las razones aquí.


La parálisis de Bell, también conocida como parálisis facial periférica aguda, puede suceder con mayor frecuencia en jóvenes.

Más de 40 músculos tiene el ser humano en la cara y, todos ellos, son los responsables de las expresiones del rostro que se realizan a lo largo del día. Para que esto suceda, es necesario el trabajo del nervio facial, que lleva las órdenes neuronales para mover esa musculatura pero si esa señal no llega, ocurre lo que se denomina parálisis facial.

¿De qué trata la parálisis de Bell?

Se trata de una lesión del nervio facial que ocasiona la pérdida total o parcial del movimiento muscular voluntario de la cara. La más frecuente es la periférica idiopática o parálisis de Bell, y puede aparecer a cualquier edad, siendo más frecuente en jóvenes, afectando por igual a hombres y mujeres.

Esta afección se manifiesta por la incapacidad de cerrar el ojo o levantar la ceja, problemas al sonreír y, dificultad para comer o beber. 

Síntomas:


– Debilidad facial
– Parálisis facial
– Comienzo repentino de debilidad leve a parálisis total de un lado de la cara, que puede ocurrir en cuestión de horas o días
– Caída de un lado de la cara y dificultad para hacer expresiones faciales, como cerrar un ojo o sonreír
– Babeo⁣
– Dolor de mandíbula o dentro o detrás de la oreja del lado afectado.
– Aumento de sensibilidad al sonido en el lado afectado⁣
– Dolor de cabeza⁣
– Pérdida del sentido del gusto.
– Producción excesiva o escasa de lágrimas y saliva

Tratamiento

El tratamiento más común es el uso de corticosteroides, que reducen la inflamación en torno al nervio facial y mejoran su funcionamiento, del mismo modo que también ayudan a disminuir la intensidad del dolor en caso de que exista.

No obstante, su uso ha sido motivo de controversia entre especialistas quirúrgicos y no quirúrgicos ya que entre el 73% y el 84% de los pacientes se recupera en poco tiempo, con o sin terapia, por lo que es difícil determinar qué parte de la recuperación es atribuible al tratamiento, y qué parte a la historia natural de la enfermedad.

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