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Wellness 10/04/2021

Contacto cero: puedes decir adiós a tus familiares tóxicos y no sentir culpa por ello

Es muy válido alejarse para sanar.

La familia siempre ha sido puesta bajo la idea de que es un refugio con el que siempre puedes contar sin embargo, no todas las personas tienen la suerte de contar con un núcleo amoroso y comprensivo. 

Desde niños se nos ha enseñado a convivir con quienes tienen nuestra misma sangre. Se nos dice que siempre debemos respetar a los tíos, abuelos, primos y padres pues al ser familia, son quienes mejor nos conocen y que harán todo por nuestro bienestar. ¿Qué pasa cuando esto no es así?

Una familia es tóxica cuando dentro de la dinámica de sus miembros hay patrones de abuso, discriminación, conflicto, distanciamiento emocional, violencia verbal y manipulación.

Todos tenemos a alguien en nuestra familia con estas características. Personas que solo piensan en sí mismas, que nos manipulan, que juegan con nuestras emociones. Aunque hablar de ello es complicado, los expertos aseguran que tener familiares tóxicos en nuestro círculo personal puede afectar seriamente nuestra calidad de vida.

Cortar lazos con familiares tóxicos: un acto de amor propio.

Al crecer, nos vamos dando cuenta de que no todo es color rosa en la familia y que el tener la misma sangre no garantiza ninguna sana convivencia ni tampoco una preocupación genuina o amor por el otro.

La realidad es que muchas veces dentro de nuestra propia familia están las personas que más daño nos hacen y no hay que normalizarlo.

No tienes por qué permitir que tu familia rompa con tu estabilidad emocional ni tampoco que dañe tu integridad o que pretenda manejar tu vida. 

Es muy válido querer alejarte y romper lazos con quien te hace daño. El que sea de tu familia no tiene por qué hacerte sentir culpable. Lejos de la idea de “limar asperezas”, para muchas personas la única forma de sanar es alejarse de la relación tóxica.

No te culpes. No es egoísta poner tu salud mental primero.

Dejar de minimizar y negar el daño que te provoca esa persona y acepta que es abuso. Renuncia a la idea de que cambiará y que debes soportar esos malos tratos porque la realidad es que las personas tóxicas rara vez modifican sus conductas abusivas.

Aplica el contacto cero con un familiar.

El contacto cero consiste en establecer un tiempo para suprimir cualquier forma de contacto con la persona en cuestión. Aunque está principalmente asociado a relaciones de pareja, también funciona con familiares e incluso amistades.

Para alguno ésta podría ser una solución muy tajante pero cuando ya se ha soportado demasiado o se ha hecho un esfuerzo por mejorar y nada cambia, es muy válido (y necesario) optar por salir de ahí.

No se trata únicamente de eliminar el contacto físico es decir, no es sólo evitar tener un encuentro con la persona en una reunión. También se debe evitar hablarle ya sea por teléfono, mensaje o redes sociales. Muchas veces esto implica cortar con personas relacionadas a ésta.

Toma un tiempo para asimilar tus emociones y pide ayuda de ser necesario.

Nadie tiene por qué hacerte sentir mal sobre lo que eres o sobre lo que haces con tu vida. Nadie tiene por qué juzgarte con el fin de tomar control sobre ti. No les des el poder de hacerte menos ni tampoco de someterte a lo que ellos quieren.

Rodéate de personas que contribuyan a tu paz mental. Si sientes que la situación te está sobrepasando, no dudes en contactar a un especialista para que te guíe en el proceso de sanación.

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