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Una de las mejores técnicas para calmar los episodios de ansiedad es controlando la respiración. / PixabayNo te pierdas la columna del Dr. Valdés: “El equilibrio por dentro”
Wellness 01/02/2021

No te pierdas la columna del Dr. Valdés: “El equilibrio por dentro”

Por : Doctor Héctor Valdés, Cirujano Plástico de High Care @drhectorvaldes

El otro día llegó a mis manos un libro bien interesante que trata sobre la relación que existe entre el estrés y el sistema inmune: “El Equilibrio por Dentro: la Ciencia que Conecta Salud y Emociones”, de la Dr. Esther M. Sternberg, de la Universidad de Arizona.

Lo que plantea la autora estadounidense me hizo mucho sentido con los tiempos que estamos viviendo y el Covid-19.

Ella sostiene que la inmunidad está directamente conectada con las emociones: “todo lo que vemos, escuchamos, olemos y tocamos puede ayudar a prevenir y curar enfermedades”.

En sus estudios muestra cómo el sistema inmune reduce su eficacia, por ejemplo: al día siguiente que una pareja discute, o en época de exámenes, hasta el punto en que los estudiantes tardan más en curar sus heridas.

El estrés dice, NO nos enferma, pero limita el sistema inmunológico y nos hace indefensos ante los invasores externos.

El estrés es algo a lo que estamos sometidos diariamente, es un mecanismo de adaptación, una reacción fisiológica en la que liberamos adrenalina y cortisol. El problema es cuando se prolonga y se transforma en crónico. Y esto sucede cuando el cuerpo libera cortisol en exceso durante un periodo prolongado de tiempo, generando inmunodepresión. Entre los efectos del estrés crónico están la ansiedad, depresión, variaciones en el peso, dolor de cabeza, somnolencia e insomnio, entre otros.

Lamentablemente desde marzo de 2020, estamos viviendo un estrés crónico frente a la amenaza del coronavirus.

El miedo y la incertidumbre ya son parte de nuestro día a día.  Lo que, sin duda, está afectando nuestro ejército interno, ese mecanismo de vigilancia que nos defiende del ataque de virus, bacterias y otras sustancias extrañas.

De manera forzosa aprendimos a convivir con este enemigo, pero para algunos la psicosis colectiva y el miedo aún son más poderosos.

Todos los días la prensa nos está diciendo cómo nos podemos contagiar, enfermar e incluso morir, pero poco o nada he escuchado respecto de qué podemos hacer para fortalecernos frente a este ataque viral.

Entonces, ¿qué podemos hacer?; crear un lugar de PAZ, incluso en tiempos difíciles, cómo aconseja la investigadora en su libro. Y aquí está sin duda, el gran secreto. Debemos volcarnos en las cosas positivas y dejar de lado -en la medida de lo posible- todo lo que nos genera preocupación, desazón, desvelo o angustia.

Los invito a disfrutar de las pequeñas cosas, la vida no puede detenerse.

Desde luego, podemos comenzar por cuidar nuestra alimentación. En verano, contamos con una variedad enorme de frutas y verduras, ricas en antioxidantes y vitamina C, los grandes aliados de nuestras defensas.

Los llamados frutos del bosque, que se dan tan bien en el sur de Chile; arándanos, mora, maqui, frutillas y frambuesas, son una buena fuente de antioxidantes.

La vitamina B, también juega un rol importante en nuestras defensas. Está presente en las carnes, cereales integrales, legumbres y huevos, debemos consumirlos al menos tres veces por semana.

Mantenernos bien hidratados, sobre todo en los días más calurosos, tomar dos litros de agua o más al día, es lo ideal.

Hacer ejercicio también ayuda a mantenernos fuertes. Yo recomiendo al menos 30 a 60 minutos diarios. Lo mismo con el sueño, debemos procurar dormir mínimo ocho horas, para recuperar energías. Y lo último y no por ello menos importante, tener una afición o hobby.

Está demostrado que hacer lo que nos gusta y motiva, ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, y de paso, nuestras defensas.

No podemos solo vivir del trabajo y las obligaciones, también debemos dejarnos un tiempo para hacer aquello que nos inspira; leer un buen libro, bailar, cantar, pintar, jardinear, maestrear, en fin, tantas cosas que nos sacan de la rutina y nos hacen sentir plenos y felices.

Disfrutar de un lindo paisaje, compartir con los seres queridos, esas cosas simples que nos llenan el alma y mantienen serenos, pueden ser nuestras principales armas contra el coronavirus.