El amor verdadero no se encuentra, se construye así que sé paciente

Nadie dijo que el amor era fácil o perfecto

Durante mucho tiempo las películas nos han hecho creer que el amor es cosa del destino y que un día llegará una persona que nos jurará amor eterno desde el primer encuentro. Aún cuando creer en los cuentos de hadas y soñar con el príncipe azul es algo lindo, no podemos dejarnos llevar por eso.

El amor no se encuentra, ni se da por sentado. Es algo que se construye entre dos. No es sólo cuestión de química o de suerte sino de paciencia y esfuerzo.

Quizás algunas personas digan que encontraron al "indicado" por casualidad  sin embargo, si siguen juntos es porque han sabido construir su relación juntos.

No debes quedarte con la idea de que "están destinados a ser". Tienes que dejar de conformarte e idealizar porque eso no construye nada.

LEER MÁS: Quédate con quien te ame con tus rarezas y defectos que te hacen tan única

Todos hemos estado en esa relación infantil en la que nos quedamos en el teléfono durante horas y nos enviamos mensajes de texto con caritas felices. Ese amor que te hace tener los sueños más cursis y que cuando termina, te hace sentir que el mundo se derrumba. Pero ahora es momento de ver las cosas con más sabiduría. Porque ya no se trata de que "te completen" sino que "te complementen".

El respeto, la confianza y la admiración son pieza clave para construir. Cuando aprendes a ser paciente, encuentras a esa persona que te hace ir hacia tus metas y con la que puedes sentirte segura del futuro. No es un amor que te acompaña en los momentos de soledad sino que nunca se aparta de ti.

TAMBIÉN LEE: Soy una mujer fuerte porque he aprendido a ser auténtica le guste a quien le guste

El verdadero amor consiste en conocer la luz y la oscuridad de una persona y saber que todo es un complemento para fortalecer lo que los une. No es algo que descubras por casualidad o destino, sino algo que cultivas.

Si eres lo suficientemente paciente, vendrán y te despertarás una mañana y los mirarás preguntándote cómo has podido vivir sin ellos. Y estarán allí con una sonrisa en su rostro, dándote tu café matutino y un beso en tu frente antes de partir.

Te recomendamos en video