La suerte de tener a una amiga que trabaja como enfermera

Es momento de reconocer la labor de las enfermeras

Mientras que la pandemia de coronavirus continúa afectado al mundo, han surgido superhéroes sin capa, dedicados día y noche a salvaguardar nuestra salud física y mental. Y es que algunos tenemos la fortuna de poder quedarnos en casa pero quienes trabajan en el sector salud han tenido que salir para hacerle frente a este enemigo invisible.

Además de los doctores, las enfermeras han estado en la mira ya que es ahora cuando han demostrado lo esenciales que son en la sociedad.

Si tienes las suerte de conocer a una enfermera, eres muy afortunada porque tienes a una verdadera heroína de quien aprender las lecciones más valiosas. Ahora más que nunca es momento de honrarla.

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Piénsalo. Las enfermeras tienen exceso de trabajo y poco apoyo. Poco a poco nos hemos empapado de su labor; sabemos cuántas horas trabajan y qué tan cansadas están. Sus turnos se sienten interminables, llegan a casa con los pies hinchados, los ojos llorosos y la cara llena de marcas por el uso de las caretas de protección que bajo ningún motivo pueden quitarse.

enfermeras

No importa el área en el que se encuentre, una enfermera siempre debe estar lista.

Trata de imaginar lo es estar entrando y saliendo de salas de urgencias o de cuidados intensivos, sabiendo que tienes la responsabilidad de una vida en tus manos.

Las enfermeras son mujeres realmente fuertes. Ellas deben aprender a mantenerse de pie sin importar las condiciones bajo las que trabajan y aunque muchas veces es imposible no derrumbarse, son capaces de levantarse y seguir con su trabajo "como si nada".

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La resiliencia es su mayor aliada. Eso las ayuda a mantener a sus pacientes lo mejor posible pero también las hace capaces de estar a su lado cuando dan el último aliento.

Conocer a una enfermera te hace ver la vida con otros ojos. Porque te enseña a valorar lo afortunada que eres de poder estar en casa en tiempos de crisis.

Tener una amiga, una hija o una hermana enfermera es una verdadera bendición porque entiendes lo importante que es aprender a mantenerte firme frente a la adversidad, a soltar y a seguir con tu mejor cara.

Quizá ya sabías que su labor es extraordinario pero ahora te has dado cuenta de que su entrega va más allá. 

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