8 libros de mujeres para recomendados para leer en cuarentena

Estamos acostumbradas a leer historias creadas por hombres. En estos días, algunas de nosotras disponemos de más tiempo para leer y crecer en muchos sentidos. La colectiva feminista Vaginas Ilustradas nos regala su selección disponible en forma digital.

Desde Abya Yala para todo el mundo, y gracias a internet. Vaginas Ilustradas (@vaginasilustradas) es encuentro, lectura, feminismos, talleres, información y contención. Un grupo de amigas que, hace casi una década, aventuraron a pensarse como mujeres, espaldarándose en otras, que mediante experiencias transformadas en libro fueron iluminando no sólo la formación, también el amor por leer, por otras, por encontrar en la lectura afectos y temores compartidos.

Hoy son ocho integrantes, de distintas disciplinas e intereses, las que realizan contenido web, encuentros, charlas y los 40 talleres de autoformación feminista que realizan de manera gratuita y separatista, a través de lecturas especialmente seleccionadas para cada curso. En medio de la cuarentena, liberaron una compilación de 40 títulos para disfrutar de manera digital y gratuita, pero de todas formas quisimos indagar en una lista más detallada de lo que puedes encontrar en el extenso y preciado documento disponible en vaginasilustradas.com

Cada una de las integrantes del colectivo nos deja una selección para el aislamiento. Libros para todos los gustos, algunos más didácticos, otros más crudos. Géneros literarios variados en esta lista que, más allá de la contingencia, nos entrega historias y pensamientos, perspectivas del mundo pasado y actual, pero con lineamiento feminista.

–    El cuarto mundo, de Diamela Eltit

Es una historia familiar y afectiva que indaga en el cuestionamiento de lo incorrecto dentro de las relaciones y la identidad personal. El cuarto mundo te lleva a pensar el binarismo de género, desde un espacio personal y no teórico. En medio de una cuarentena, se vuelve una experiencia literaria distinta y un buen ejercicio reflexivo sobre los cánones de la sociedad en que vivimos y que hoy, más que nunca en plena pandemia, se tambalea en su siempre falsa estabilidad.

–    La guerra no tiene rostro de mujer, de Svetlana Alexievich

Este libro muestra la participación de las mujeres rusas en la Segunda Guerra Mundial. La propuesta es interesante y conmovedora, pues narra los hechos por medio de la voz de sus propias protagonistas. Este parece ser un libro fundamental en momentos de crisis, por cómo las mujeres podemos vernos reflejadas en la dignidad de la lucha y, de alguna forma, comprender que estos días, como aquellos, también pasarán.

–    Un apartamento en Urano, de Paul B. Preciado

Leer a Preciado es una explosión en la cabeza. Como bien le dice Virginie Despentes en el prólogo de este libro, “escribes para un tiempo que aún no ha sucedido”. Volver a Paul B. Preciado es dinamitar gran parte de aquello que llamábamos certeza, despertar, sacudirse del cuerpo la monotonía de la cotidianidad y enmendar el rumbo o recordar que existen otros caminos. Y hoy, en plena crisis, cuando presenciamos el fracaso del capitalismo y el fin del mundo como lo conocemos, Un apartamento en Urano es el mejor compañero para pensar en nuevos mundos, habitar nuevos planetas.

–    Contagio, de Ana Emilia Felker, y Pandemia, de Gabriela Rábago Palafox

En tiempos de pandemia y aislamiento, recomendamos dos cuentos que nos hablan de un mundo, que hasta hace poco, las autoras sólo imaginaron y hoy se vuelve más real. Estos trabajos de escritoras mexicanas son una invitación a reflexionar sobre lo que imaginamos, ya sea desde la ciencia ficción o ficción a secas, y cómo nos enfrentamos hoy a esta nueva realidad. “Desde México elegimos ambos textos para nuestro próximo taller de autoformación, que será online debido a la contingencia”.

–    Siete casas vacías, de Samanta Schweblin

Schweblin, con su literatura oscura y magistral, nos invita a envolvernos de horror cotidiano y desdibujar la cordura a través de siete cuentos que, como siete espacios, se tornan imposibles de habitar. La humanidad queda al desnudo cuando nuestra soledad choca con las paredes de nuestro ínfimo hogar, dulce hogar. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

–    Y tú, ¿tan feliz?, de Bárbara Carvacho

Las invitamos a conocer en primera línea la historia de Bárbara en el ejercicio de su derecho a decidir. En su relato honesto y cercano nos cuenta todas las peripecias por las que, así como ella, nuestras amigas o las amigas de nuestras amigas, pasan en la clandestinidad. Porque, con o sin pandemia, el aborto existe y en estos tiempos se vuelve aún más riesgoso. Porque no estamos solas, seguiremos ejerciendo la soberanía sobre nuestras cuerpas, con las amigas y en la casa.

–    Coño Potens, de Diana J. Torres

En momentos de caos e incertidumbre, es común sentir cómo afecta al cuerpo, el espacio de disputa feminista quizás más importante. Para Diana J. Torres ese es justamente su campo de batalla en Coño Potens, donde derriba todos los mitos que la ginecología, medicina tan masculina, nos ha enseñado. Se dedica a desmitificar la eyaculación femenina, el punto G y el placer como resultado de un otro. La cuarentena es un excelente momento para aprender sobre la importancia de la autonomía del goce.

–    Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin

Una selección de cuentos llenos de humor, inspirados en anécdotas familiares y las propias vivencias de la autora. A Lucia le pasó de todo: su papá se fue a la guerra, tuvo una madre alcohólica, en su niñez vivió en Chile gozando los privilegios de la clase alta y, de adulta, siendo madre soltera, sorteó la precariedad en diversos trabajos. Los tiempos de pandemia son difíciles y muchas veces agobiantes, pero resistimos, evadimos y no pagamos, como los relatos de Lucia Berlin.

Todos los textos mencionados están en vaginasilustradas.com

"Una día a la vez": La columna de Ignacia Allamand

Durante las primeras horas del día el instinto está en llamas, somos creativos, las ideas fluyen, y si en vez de honrar ese tiempo de conexión con nosotros ponemos atención a las necesidades del resto (porque eso suelen ser los mensajes) perdemos tiempo valioso de autoconocimiento.