Cuarentena: ¿Cómo saber si es hambre real o hambre emocional?

La ansiedad por comer es muy común especialmente cuando experimentas emociones fuertes que te llevan a ese impulso

Uno de los principales saboteadores para tu dieta puede ser el hambre emocional, que aparece cuando tienes más tiempo libre, como en esta cuarentena, para llevarte a consumir más calorías de las que deberías.

El hambre emocional se describe como intentar llenar vacíos psicológicos con comida, en contraposición de la física que es aquella cuando empiezan a faltar los nutrientes necesarios para el cuerpo.

Expertos en el tema afirman que el hambre tiene varios tipos. Además de estas dos también existe el hambre de los sentidos, aquella que se produce a través del olfato, por ejemplo, y la celular que es la que pide el organismo de un alimento específico, como puede resultar una ensalada, cuando está carente de un nutriente.

Hambre emocional en cuarentena

Cómo diferenciar

Una manera de acabar con esto es racionalizar la alimentación. Esto es, cuestionarse sobre si lo que va a ingerirse realmente beneficia al cuerpo, por qué se está haciendo, si es la porción correcta o si se trata de hambre física.

Esta aparece cuando estás cansado, estresado, de mal humor o con mucho tiempo libre para cuestionarte varias cosas, así que identificar plenamente estos momentos en la cuarentena te ayudará a escoger mejor tu alimentación.

Consejos para controlar el hambre nocturna por ansiedad, y no perderte en el intento

Muchas veces intentamos llenar el vacío emocional con más comida.

Otra de sus características es que es urgente y repentina, llevándote a la desesperación, mientras que el hambre física es progresiva y paciente. Te impulsa a comer por antojos y usualmente son ricos en grasa, sal y azúcar.

De igual manera, por más que comas no logras estar satisfecho. Esto sucede porque más que atender a tu estómago debes atender a tus emociones para volver a estar en balance, puesto que a veces tras intentar llenar esta carencia, comienza un sentimiento de culpabilidad.

Soluciones

Las recomendaciones para corregir esto son acudir con un especialista que te ayude a mejorar tu relación con la comida, establecer tu menú diario de comidas cada cuatro horas, opta por opciones más saciantes y haz ejercicio físico.