¿Con sed? Te mostramos once mitos sobre el consumo de alcohol

Te contamos la verdad detrás de estos mitos

Durante el año solemos celebrar con la familia y amigos distintos acontecimientos: cumpleaños, aniversarios o fiestas, donde los mayores de edad suelen beber alcohol. La ingesta de bebidas alcohólicas de forma moderada, puede ser parte de un estilo balanceado de vida, siempre y cuando se tomen decisiones informadas acerca de su consumo.

Es por esto que Diageo, empresa líder mundial en bebidas espirituosas, ha querido adelantarse y romper algunos mitos sobre el alcohol.

Mito 1: Si tomo poco, ¿puedo manejar?

Con la entrada en vigencia de la Ley Emilia, se ha tomado mayor conciencia respecto el consumo de alcohol y la conducción bajo sus efectos. No se debe consumir alcohol cuando se va a conducir, beber y conducir son dos cosas incompatibles.

El alcohol puede generar alteraciones de las funciones sensoriales, como el sentido de la visión, además de la atención y disfunción en la percepción. Este efecto es capaz de producir problemas de reconocimiento en las señales viales y de tránsito. Asimismo, puede causar un deterioro en las capacidades psicomotrices del individuo, como la falta de coordinación motora del cuerpo y su equilibrio.

Por eso, evita accidentes y recuerda que si vas a beber, debes entregar las llaves.

Mito 2: Si mezclo, ¿la resaca es peor al día siguiente?

Se suele asociar la “caña” o resaca a la mezcla de bebidas, cuando en realidad inciden, además de exceso de alcohol, otros factores, tales como peso, sexo, estado de ánimo, bioquímica del organismo o incluso, hora del día. Todos los cuerpos reaccionan distinto ante el alcohol. Es más, una misma persona podría reaccionar distinto en días diferentes.

La resaca es un efecto de corto plazo producido por el consumo excesivo de alcohol. Dentro de sus síntomas pueden incluir dolor de cabeza, náuseas, sequedad en boca y cansancio. Una de sus mayores causas es la deshidratación, por lo que intenta beber agua mientras consumes bebidas alcohólicas y antes de irte a dormir. También recuerda que la mejor manera para evadir la resaca, es bebiendo de manera responsable.

Mito 3: ¿Un trago fuerte me emborracha más que uno suave?

La relación volumen/graduación alcohólica es lo que realmente causa el efecto de emborrachamiento. Mientras más se bebe, más se emborrachará un individuo. Una bebida fuerte produce el mismo efecto que una suave si se bebe en la misma cantidad.

Bebidas como vodka, tequila, ron, whisky o incluso, las provenientes de caña, contienen aproximadamente la misma cantidad de alcohol por mililitros.

Mito 4: ¿Para no tener resaca ni emborracharse hay que evitar mezclar destilados con fermentados?

La alcoholemia es la cantidad de alcohol que circula en la sangre luego de la ingesta, sin importar su sabor, olor, color o mezcla. Se cree que la alternación de tragos es lo que emborracha, cuando en realidad lo que sucede es que se suele beber más rápido, aumentando así el porcentaje de alcohol en el organismo.

Mito 5: ¿Si como alimentos altos en grasas podré beber más?

Consumir alimentos con altos índices de grasa únicamente hará más lento el proceso de absorción del alcohol. Si la cantidad ingerida es alta, afectará de igual manera al organismo.

Por lo tanto, no es recomendable beber más de lo normal simplemente por estar con el estómago lleno. Sin embargo, el hecho de que tu organismo lo absorba más pausadamente, retrasará su efecto. Cuando se está con el estómago vacío, es más probable que ingrese a tu torrente sanguíneo de forma más directa, por lo que procura alimentarte antes de beber.

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Mito 6: ¿Podré dejar de lado sus efectos más rápidamente bebiendo café?

Al beber café, probablemente te sentirás más despierto, no obstante la cantidad de alcohol que se encuentre en tu organismo será la misma.

Mito 7: ¿Si mezclo alcohol con bebidas energéticas podré beber por más tiempo?

No se recomienda mezclarlo con bebidas energéticas ya que esta combinación es dañina para la salud. Además, al igual que el café, las bebidas energéticas solamente te ayudarán a sentirte más despierto, pero no eliminarán el alcohol ingerido.

Mito 8: Si estoy tomando medicamentos y estos no me afectan en gran medida ¿podré beber todo lo que quiera?

Mezclar alcohol con medicamentos no es recomendable. Frente a ciertos tipos de medicamentos, las bebidas alcohólicas pueden aumentar o anular sus efectos.

Mito 9: Al consumir sustancias ilícitas con alcohol ¿su efecto se ve aumentado?

Mezclar alcohol con drogas puede ser extremadamente peligroso y puede afectar al organismo de forma impredecible. Beber y consumir drogas ilícitas no es recomendable bajo ningún contexto.

Mito 10: ¿Puedo beber todo lo que quiera si después de tomar pasaré sus efectos durmiendo?

Toma como mínimo una hora de sueño eliminar una unidad estándar de alcohol del organismo. Por mucho que duermas tras ingerir grandes cantidades, lo más probable es que despiertes aún con alcohol en tu sistema.

Mito 11: ¿Aumenta mi rendimiento sexual?

Quizás te sientas con mayor confianza, pero la verdad es que disminuye tu rendimiento sexual.

Teniendo en cuenta la relevancia de mitos, es muy importante también la auto-regulación del consumo, ya que cada persona puede verse afectada de diversas maneras frente a la ingesta de alcohol.

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