Por esto es tan difícil enamorarte de verdad si eres una mujer fuerte

Una mujer exitosa tiene más problemas para encontrar amor por esta razón

Las mujeres más fuertes y exitosas somos seres complicados, no siempre tenemos sentido. Somos impredecibles pero siempre listas para darlo todo. Las mujeres fuertes somos exigentes, tenemos estándares muy altos porque nos han lastimado en el pasado. No nos conformamos y mantenemos una postura por lo que es correcto, incluso si eso significa estar solas.

Pero también necesitamos amor y comprensión. Aún cuando no lo mostramos, en el fondo nos aterra no poder compartir toda esa fuerza con alguien más. Aquí es cuando la cosa se pone complicada porque nos cuesta trabajo confiar para entregar nuestro corazón y no cualquiera estaría listo para recibirlo.

Enamorarse no es tan fácil como lo ponen los cuentos. El amor no es complicado, la gente lo es y las mujeres fuertes lo hacemos más difícil para nosotras mismas. Nos detenemos constantemente, trabajamos contra ello, le tenemos miedo.

Las mujeres fuertes amamos un poco diferente a cualquier otra persona. Tenemos éxito en muchas cosas y sabemos que no necesitamos de una pareja para sobrevivir, pero es algo que necesitamos en la vida para enriquecer nuestros propósitos. Es un complemento, una pieza extra pero al final, una pieza faltante que llega para recordarnos lo rápido que puede latir el corazón cuando se enamora.

Sabemos que no necesitamos amor para sobrevivir, sin embargo, es algo que anhelamos. Es algo que todavía queremos como todos los demás, porque después de todo, somos humanas.

Muchos no comprenden nuestros estándares pero quien lo hace, nos abre la posibilidad de mostrar nuestras propias vulnerabilidades. Pero cuando caemos, caemos lo más duro. Nos rendimos. Nos rendimos porque es la única parte de nuestras vidas en la que nos permitimos ser vulnerables.

Entonces volvemos a los altos estándares. Volvemos al papel de guerreras de acero porque sabemos lo mucho que duele cuando hacen añicos nuestro corazón.

Volvemos a nuestro agitado mundo. Estamos acostumbradas a ir solas. Una vez que estamos felices y cómodas solas, es muy difícil que volvamos al mundo del compromiso. ¿Por qué querríamos cargar los problemas de alguien más? Es mucho más simple lidiar con nuestro propio peso. Obviamente en fondo seguimos anhelando a la persona correcta, la que valdrá la pena, la que nos amará con toda esa ambivalencia que nos caracteriza. Sé paciente con nosotros. Hay muchas capas qué pelar antes de que puedas llegar a nuestro núcleo, pero valemos la pena. Tenemos infinita belleza y amor para dar, solo nos toma un tiempo dejarlo salir.

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