No dejes que un mal día te haga creer que tienes una mala vida

Los obstáculos en la vida son inevitables pero tienes que aprender a superar

Todos tenemos días malos, días en los que nos sentimos derrotados y como si el mundo estuviera en nuestra contra. Pero si algo debemos recordar es que sólo es un mal día, no una mala vida.

Es muy fácil simplemente olvidar todo lo bueno, todas las cosas que tienes y centrarte en lo que está mal. Es fácil dejar que tu cabeza mueva a su antojo los problemas más pequeños y los convierta en una tormenta de dolor y sufrimiento.

Pero cuando más quieres que el sentimiento se vaya, más parece que se te pega a la piel. Tu brillo se opaca, tu sonrisa se borra y nada te ilusiona, como si estuvieses en una especie de "modo avión" que no puedes apagar. La vida siempre estará llena de constantes vaivenes de penas, tristezas y un sin fin de situaciones complicadas. Por eso, en algunas ocasiones te sentirás hecha pedazos pero sólo es pasajero.

Está bien sentirte triste y que nada de lo qué haces te llena. Las caídas son parte de la vida y eso no implica que jamás podrás estar de pie.  No puedes permitir que eso te consuma y reconvierta en un muerto viviente sin nada por lo cual sentirte bien.     

Te entiendo, el oleaje puede ser tan duro que te hace sentir que te ahogas mientras el resto respira tranquilamente. Pero créeme cuando te digo que pasará. Es un mal día, no una mala vida.

Has sobrevivido a tanto pero has logrado todavía más cosas que te han hecho una persona fuerte, capaz de todo. Las cosas mejorarán y te darás cuenta de que cuando pasa la tormenta, todo se vuelve más ligero y placentero de nuevo. Los malos tragos están para recordarnos lo afortunados que somos cuando estamos en la cima.

Eso sí, deja de jugar a la víctima., deja de actuar como si estuvieras permanentemente sometida a la miseria. Deja de actuar como si fueras la única persona que a la que le ha pasado algo malo o a la que la vida le pone obstáculos en el camino. Nadie en el mundo está exento de los tiempos difíciles, de las decepciones, las confusiones y de los momentos de oscuridad.

Eres fuerte y valiente pero ante una mala racha, debes hacer el esfuerzo de levantarte e intentar una y otra vez hasta ganarle a lo negativo. A veces, cuando las cosas no van a tu manera, es una señal del universo de que algo necesitas cambiar. Haz un poco de reflexión y trata de averiguar qué es.

Siempre puedes cambiar tu vida a mejor, siempre puedes darle un giro a la situación. Los errores no definen tu vida pero sí te impulsan a cambiar. No te quedes sintiendo pena por ti misma. Tienes la capacidad de cambiar cualquier situación, no importa lo mal que parezca.

 

 

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