El problema de las relaciones de amor-odio

Dejemos de romantizar el concepto detrás de las relaciones de amor-odio

Estás saliendo con alguien que hace latir tu corazón de amor, te preocupas por su bienestar y gusta estar cerca, pero por momentos realmente no puedes soportar estar su presencia, peleas por cualquier cosa y hasta no puedes evitar pensar en dejarlo para hacer tu vida con alguien nuevo.

Cuando existe una dualidad de amor-odio dentro de una relación, es probable que tus pensamientos y emociones se balanceen sin encontrar un punto en el que sea una u otra cosa. Y dado que las relaciones están llenas de altibajos emocionales, algunas parejas piensan que estas inmersiones son normales cuando no es así.

El amor y el odio son opuestos y cuando se trata de compartir tu vida con otra persona, es imposible hablar de odiar a quien amamos sin caer en una contradicción. Pero caemos en confusión cuando las personas describen su relación como una relación de amor-odio, refiriéndose a diferentes características de cada experiencia que viven juntas.

"Te amo y te odio al mismo tiempo". ¿Es realmente sano?

Cuando comienzas una relación, todo parece perfecto pero con el paso del tiempo, comienzan a jugar pesado, hacer uso de ironías, sarcasmos o indirectas que se van sintiendo como golpes sutiles. Amas ciertas partes de la otra persona, celebras sus aciertos y te hace reír pero también odias abiertamente otras partes como que no es la persona más limpia o enérgica del mundo. En los días en que se aman, ustedes parecen inseparables pero en otros, discuten como locos, gritan y se agreden emocionalmente (o hasta físicamente). En tu relación, no hay un término medio emocional. ¿Te parece sano?

En una relación de amor-odio es difícil tener un un verdadero propósito. Estás ahí solo por estar porque en el fondo sabes que lo más probable es que la relación no tenga futuro, pero lo dejas de lado porque al menos estás cumpliendo el vacío que tienes y por ahora eso es todo lo que importa.

Los desacuerdos y los momentos de choques con el ego existen en casi todas las relaciones, y hasta cierto punto, estas peleas pueden ayudar a las parejas a entenderse mejor entre sí. Pero una relación de odio al amor prospera en conflictos serios y personalidades incompatibles. Y por más alegre y complaciente que ambos puedan ser como individuos, todavía sacarán lo peor de ti y de tu pareja.

Piénsalo, es un desgaste de energía que siempre tendrá un impacto drástico en todos los demás aspectos de tu vida, incluida tu productividad, tu felicidad y cordura.

Hay relaciones en las que puede ser divertido molestarse el uno al otro, e incluso es lo les hace darse cuenta de lo mucho que se aman pero a veces, no nos damos cuenta cuando nos convertimos en algo tóxico para el otro, después de todo, no delimitamos el juego.

Cuando el odio crece, el amor se encoge.

El amor nace en el universo y crece en el hombre. El odio nace en el hombre y crece en el universo, ¿por qué odiar a la persona que amas?

Una relación de odio al amor es una versión deteriorada de una relación entre dos personas en la que existen problemas entre dos personalidades incompatibles. Aunque individualmente pueden ser encantadores, juntos son como el agua y el aceite, donde la ira y la frustración son mucho más que el amor, el romance y la felicidad.

AL final, se trata de relaciones infantiles, dominadas por reacciones muy intensas y extremas que no permiten construir una base sólida. Los involucrados son personas dependientes que viven aterrorizadas por el abandono, que aman a su pareja pero después la odian porque sienten que van a perderla en cualquier momento. Dejemos de romantizar entonces esas agresiones pasivo-agresivas derivadas de la inseguridad, el miedo y el enojo.

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