Celulitis infecciosa: ¿En qué consiste y cómo puedes tratarla a tiempo?

Te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta afección a la piel

Contrario a lo que se podría pensar, la celulitis infecciosa nada tiene que ver con la famosa "piel de naranja". Y es que cuando nos referimos a esta afección, hablamos de una infección a la piel causada normalmente por bacterias tipo estafilococo y estreptococo.

La enfermedad se inicia cuando alguna de éstas traspasa las barreras naturales de la piel y e ingresa a la capa intermedia, llamada dermis, generando daño en el tejido.

Habitualmente estas bacterias viven junto a nosotros en la piel, pero cuando se genera una disrupción en las barreras de la piel, como un rasmillón, mordedura o picadura de insecto, herida operatoria, entre otros, ellas aprovechan la situación y se "alimentan" del tejido circundante. Esto, con todo el daño secundario que conlleva.

Síntomas

Celulitis infecciosa

El Infectólogo de clínica Indisa, Dr. Alejandro Velásquez, explica que los signos más comunes de la celulitis infecciosa son 4.

  • Enrojecimiento de la zona afectada
  • Aumento de temperatura local
  • Hipersensibilidad de la zona
  • Fiebre, escalofríos y/o dolor general del cuerpo

"La infección puede expandirse con rapidez y es crucial tratarla a tiempo. Por eso, es necesaria la evaluación de un profesional", indica el especialista.

"De no ser diagnosticada y tratada a tiempo, puede desencadenar una infección diseminada, con invasión incluso de las bacterias en la sangre y tener un resultado fatal", agrega.

Tratamientos

En estos casos, se suelen utilizar los antibióticos tipo Penicilina. "Si se trata a tiempo la infección, el paciente podría tener un período corto de hospitalización para observación. Sin embargo, si la infección se ha diseminado o la respuesta inflamatoria del paciente es muy severa, se puede requerir de una hospitalización más prolongada", sostiene Velásquez.

Por esta razón, recomienda que ante cualquier evolución extraña de una herida común, el afectado se dirija a una evaluación. Esto, con el fin de descartar cualquier tipo de complicación infecciosa.

"Hay que es estar atento a cómo evoluciona la herida, ya que signos evidentes a ojos de alguien no experto pueden indicar una complicación mayor", señala el infectólogo.