El amor no se mide por los sacrificios, se mide por compromisos

El amor tiene que ser un balance entre ambas partes

Las relaciones de pareja puede ser tan maravillosas como complicadas. Y es que mientras que algunas fluyen con mayor facilidad, otras requieren un mayor trabajo por circunstancias diversas. Es claro que se requiere de compromiso y sacrificio pero la diferencia entre ambas, a veces puede ser difícil de distinguir. ¿En realidad estás haciendo compromisos saludables en tu relación o estás comenzando a sacrificarte?

Lo primero que hay que entender es que el compromiso es una situación mutua y el sacrificio usualmente implica sólo una de las partes. La misma palabra, inspira una imagen visual de dos personas, desde dos perspectivas diferentes, y encuentra una solución mutua para un problema. Es un acuerdo o solución ante una disputa por cada parte que hace concesiones. Al final, es la voluntad de las personas que integran una relación por permanecer juntas.

Todas las relaciones requieren cierto grado de compromiso, de lo contrario, sería una amistad casual.  En términos más simples, el compromiso es una especie de contrato social que ambas partes aceptan.

El sacrificio, por su parte, es a menudo unilateral. Significa que una persona está renunciando a cosas que son importantes para ella o ajustando sus valores y tiempos al otro.

Con un compromiso, dos personas intentarán resolver algo. Con un sacrificio, se le pedirá a una persona que renuncie a algo para complacer a la pareja. Una relación basada en el sacrificio de una persona no funciona y se deteriorará con el tiempo.

Una vez que aprendas a comprometerte, aprenderás qué es realmente el amor. Aprendes a transigir y si ellos también te aman, aprenderán a comprometerse contigo. Permanecer juntos no es fácil pero he ahí donde se requiere de un balance entre el compromiso y el sacrificio, siendo el primero, el punto clave.

Se necesita trabajo, discutir los problemas y encontrar soluciones. Estar con alguien es una elección que voluntariamente hacemos, porque al final, queremos estar con ellos. Los amamos porque nos cuidan y sacan la mejor versión de nosotros mismos.

El amor no se puede medir con sacrificios o sería injusto.

Aunque las relaciones exigen sacrificios puntuales, esto no puede convertirse en norma. ¿O te imaginas sacrificar tiempo con tu familia, amigos o contigo misma por otra persona? El amor auténtico necesita más compromisos que sacrificios, donde conservar nuestros sueños, identidades y valores sea prioridad para poder encontrar un punto en común hacia el futuro juntos.

 

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