5 mentiras que te contaron sobre las frutas

La nutricionista Jéssica Gutiérrez del Pino desmiente y aclara algunos de los mitos.

¿Antes o después de las comidas? ¿Engordan las que son más dulces? Estas son solo dos preguntas en un repertorio de mitos sobre las frutas. Lo que transmite temor a ingerir estas fuentes de antioxidantes que nos protegen por dentro y por fuera.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que cada año podrían salvarse 1.7 millones de vidas si se comiera suficientes frutas, precisó el portal playgroundmag.net.

Sin embargo, la nutricionista española Jéssica Gutiérrez del Pino, de SaludNutritiva, desmiente algunos de estos mitos:

Los zumos son los mejores sustitutos de la fruta

Falso. “Hay una diferencia extrema entre el zumo de fruta y la fruta entera. En el zumo perdemos la piel de la fruta, su fibra insoluble, que tiene un efecto saciante y necesario para el funcionamiento del sistema digestivo. Eso sí, es importante lavarla bien para librarnos de los productos químicos que se usan en el cultivo de estas frutas”, afirma la especialista.

Gutiérrz Del Pino detalla que “un zumo necesita mucha más cantidad de fruta para producirse, lo que significa que consumiremos más azúcar. Por ejemplo: cubrir las necesidades de Vitmina C con una sola naranja. Pero un zumo de naranja necesita tres, es decir, 54 grados de azúcar, más o menos la cantidad de un refresco”.

Es posible llevar una dieta solamente de frutas

No es una buena idea. Puede resultar en carencias nutricionales porque las frutas no aportan todos los nutrientes necesarios. La experta indica que “alimentarse a base de frutas es una aberración nutricional. De hecho, excedernos de las cantidades significa consumir demasiada fructosa, lo que sobrecarga al hígado, que la convierte en insulina y luego en grasa”.

La fruta engorda si la tomas después de cenar

Hay que enterrar este mito. “La fruta aporta las mismas calorías siempre, da igual si se consume antes o después de comer. No existe ninguna evidencia científica que haga pensar que el aporte calórico de una fruta varíe según el momento del día en que se coma. Yo suelo recomendar comerla entre horas para un 'snack' de lo más sano”, explicó la nutricionista.

Las más dulces tienen más calorías

Sorpresa: te mintieron. “El dulzor de una fruta no es directamente proporcional a su poder calórico”, dice Jessica Gutiérrez.

“Una fruta que consideramos muy dulce, como el melón, contiene 32 calorías por 100 gramos y tan solo unos 8 gramos de azúcar. La razón es que es dulce, pero a la vez tiene mucha agua. En el lado contrario tenemos al aguacate, con tal solo 0,66 gramos de azúcar y 122 calorías por 100 gramos”.

Las personas con problemas digestivos no pueden comer fruta

Pese a que puede provocar flatulencias, la fibra de la fruta contribuye a mejorar los problemas digestivos. “Consumir fibra soluble e insoluble procedente de la fruta estabiliza la flora intestinal y genera más bacterias beneficiosas para nuestro organismo”, asegura la especialista.

Gutiérrez Del Pino añadió además que “quienes sufran problemas digestivos por enfermedad o cirugías pueden consumir la fruta al horno. Así consiguen degradar en parte la fibra de la piel de la fruta, haciendo que se pueda digerir mejor”.

Tampoco hay que dejar de comerla si nos enfermamos del estómago por un virus o bacteria. “En estas circunstancias es importante comer frutas para reponer minerales y vitaminas. El puré de manzana y el plátano maduro son digestivos y muy buenas alternativas, aconsejó”.

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