5 cosas que NO debes hacer si sientes que la ansiedad te está consumiendo

Graba muy bien estos consejos para combatir tu ansiedad

Es difícil describir con palabras los sentimientos que provoca la ansiedad. La mejor forma en la que te ataca es tan diferente cada vez, que parece imposible que otros lo entiendan. Con la ansiedad nada está claro. Todos tus sentidos carecen de funcionamiento.

Es como si estuvieses debajo del agua sin poder respirar, pero con el corazón latiendo.

Y aunque es terrible pensar que los demás te juzgan por cómo entras en un ataque de pánico por las cosas más insignificantes, no debes dejar que te derrote el incesante ir y venir de pensamientos tormentosos.

Una gran forma de tratar la ansiedad es haciendo conciencia de aquello que NO debes hacer.

1. Deja de pensar que estás sola

A veces puedes sentir que el mundo está en tu contra, que nadie te entiende y que todos se alejan. Lo cierto es que siempre habrá alguien que te ayude a enfrentar el mundo. Puede ser un amigo, un familiar o un terapeuta pero creeme, siempre habrá alguien que te tome de la mano, que escuche lo que te agobia y que hará algo para que sonrías, no importa lo pequeño que sea. Rodéate siempre de personas que estén para recordarte tu belleza interior y que de paso, te enseñen que no hay nada más importante que el amor propio.

2. No te quedes callada

¡Habla! La ansiedad es un monstruo que te consume por dentro así que lo peor que puedes hacer es silenciar lo que sientes. El primer paso para vencer su ansiedad es hablar, te ayudará a entender que no debes atormentarte por lo que pudo pasar o no pasó. Así que encuentra a esa persona de confianza a la que puedas contarle tus penas y que sepas te dará un consejo sincero. No pienses que te van a juzgar.

3. No te compares con los demás.

Deja de ver lo que otros hacen en Facebook y en Instagram y deja de pensar que lo que está en las revistas o series de televisión es lo que debes hacer y cómo debes verte. ¡Concéntrate en el mundo real! Todos tienen problemas pero no todos se lo gritan al mundo. Las redes sociales y revistas no muestran la realidad y mientras tu vecina comparte sus increíbles vacaciones en la playa, puede que en realidad esté en medio de un embotellamiento, tras salir de la oficina. No vivas la vida de los demás a través de una pantalla y mucho menos te dejes llevar por lo que ves.

4. No olvides que de tus vulnerabilidades, vendrá tu fortaleza.

Muchas veces enfrascamos los pensamientos negativos y nos dejamos bloquear por ellos. Pero la realidad es que emociones como la inseguridad o el miedo nos ayudan a crecer. Son una forma de impulsarnos a algo nuevo o mejor. La clave está en tomarlos como una oportunidad de cambio y no como en algo que te atormenta.

5. No avergüences de ver a un terapeuta

Para muchos, ir a terapia es una señal de que están locos y eso es un mito que nos hemos creado por las películas de Hollywood. Hablar las cosas que te atormentan con un terapeuta no significa que estás loca ni que eres débil, al contrario, es muestra de que eres lo suficientemente fuerte como para reconocer que necesitas ayuda y eso es muy valioso. Ir a terapia te ayudará a aterrizar tus miedos para convertirlos en fortalezas. Te ayuda a enfrentar los problemas de baja autoestima y te guían para que tú misma te des cuenta de lo que debes cambiar. Te sorprenderá saber cuántos asisten a terapia y sobreviven.

 

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